Díaz deja claro al PSOE-A que las primarias no tocan hasta octubre

La secretaria general de los socialistas andaluces, Susana Díaz, en la Interparlamentaria de ayer
La secretaria general de los socialistas andaluces, Susana Díaz, en la Interparlamentaria de ayer

La secretaria general del PSOE-A y presidenta andaluza, Susana Díaz, no quiere de momento ningún movimiento en torno a las primarias para designar al candidato del partido a la Presidencia del Gobierno, cuyo reglamento y calendario se aprobó en el reciente Comité Federal. Dio la pauta ayer en la Interparlamentaria de su formación, en la que expuso cuáles son sus prioridades en el «año 'Primario'».

Tras repasar esbozos de sus discursos institucionales en los que aludió a temas como la necesidad de recuperar la construcción o a su apuesta por la economía digital y la azul –remitió a los trabajos de la Universidad de Cádiz para entender lo que es–, defendió que los socialistas constituyen «la alternativa de la izquierda». «Sabemos lo que queremos en Andalucía», proclamó. ¿Por dónde pasa? Por que «se recuperen derechos y libertades al tiempo que se cree empleo».

Díaz sostuvo ante sus compañeros de siglas que «la política es la capacidad de decidir qué cosas se hacen y qué no», para dejarles claro que «no está siendo fácil» haberse convertido en el referente de la izquierda al que, según ella, miran desde todo el territorio nacional. «Tenemos una responsabilidad tremenda y el partido no se puede distraer», trenzó. Punto de su intervención en el que introdujo las claves a seguir respecto a la «intensa» agenda orgánica que tiene que abordar el partido en un ejercicio «salpicado de primarias». Fue rotunda: «Tendremos tiempo para ese debate en octubre», emplazó, quien para fuentes socialistas «nunca ha apostado de una forma decidida» por esa fórmula de elección.

Antes, la secretaria general del PSOE-A fijó dos objetivos «irrenunciables»: «Trabajar por una recuperación económica justa y solidaria» en la comunidad y una cita electoral, los comicios europeos que se celebrarán en mayo. En relación a los últimos, la baronesa subrayó su relevancia al considerar que ahora sí supondrán una oportunidad para «decidir qué políticas europeas queremos», al haber ganado peso el Parlamento comunitario, con respecto a otros órganos de la UE. En ese escenario planteó que para lograr «una amplia mayoría de izquierdas» en la Cámara supranacional, el PSOE debe «ganar en España». Y ha de hacerlo también «porque es una oportunidad de iniciar el cambio», es decir, de comenzar a derrotar a la derecha, responsable de políticas erráticas, en su opinión. En otras palabras, Díaz se sumó a la tesis de que su partido está en condiciones ya de finalizar el ciclo de procesos electorales adversos. En ese sentido, incidió en la idea de que las europeas son un «reto importantísimo». Recurrió incluso a un símil futbolístico para remarcarlo: «No es un partido de pretemporada o un torneo de verano», lanzó para recalcar que España y los ciudadanos «se juegan muchísimo».

Consciente tal vez de que el sitio del aspirante es el sitio de la oposición, Díaz reclamó a los suyos «cercanía». «Hay que estar en la calle, en las casas del pueblo, con la gente que lo está pasando mal», solicitó. Y se refirió también a la oposición en el Parlamento regional, al PP-A, para pedirle que «reorganice» de una vez «su situación». «Me duele ver», llegó a aseverar, «que el partido que ganó las elecciones –las autonómicas de 2012–, la única hoja de ruta que tiene es convertir a Andalucía en tierra quemada», criticó. Señaló la necesidad de alcanzar acuerdos sobre cuestiones como el modelo de financiación o el reparto de la PAC –«que sólo se puede entender desde el ataque a Andalucía»–, por lo que instó a los populares a «normalizarse cuanto antes», a que «elijan o le elijan lo que tengan que elegirle» para contar con «un interlocutor válido». Tras la puya al contrario descabezado, volvió a sus correligionarios a los que exigió «mucha calle, mucho tajo».