Díaz ignorará a IU: no habrá impuesto a las grandes superficies comerciales

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

Mientras el coordinador regional de IULV-CA, Antonio Maíllo,apoyaba ayer la concentración convocada por UGT-A y CC OO-A sobre la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, Susana Díaz se reunía en el Palacio de San Telmo con los principales empresarios de la comunidad. Una cita que no sentó bien, por ejemplo, al secretario general de CC OO-A, Francisco Carbonero, que le afeó esta decisión a la presidenta porque «el modelo productivo no lo va a cambiar quien le viene bien aprovecharse de las reformas laborales, del abaratamiento del coste del trabajo y de precarizar los contratos». En esta línea, Maíllo defendió que el Gobierno andaluz tiene «que ser muy permeable y activo en las relaciones con las organizaciones sindicales». Pese a ello, Díaz aprovechó la cumbre para tranquilizar al empresariado y se comprometió a ignorar una de las exigencias de su socio en el bipartito: el impuesto a las grandes superficies comerciales.

«Se ha pronunciado con claridad y sin que nadie le hubiera planteado nada al respecto», aseguró el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, Santiago Herrero, que acompañó a los representantes de las 27 mayores empresas andaluzas al cónclave con Díaz. «No habrá incremento de la presión fiscal de Andalucía y, en concreto, de ese impuesto», zanjó Herrero.

«La presidenta tiene claro que cualquier incremento de la presión fiscal puede en estos momentos redundar en el empleo en Andalucía», aseveró el presidente de la CEA.

La confirmación de esas palabras vino por parte del consejero de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, José Sánchez Maldonado, que reiteró que Díaz «ha dicho lo que ya afirmó en su discurso» y que la Junta «no va a subir la presión fiscal, ni va a subir ni impuestos ni tasas, dadas las actuales circunstancias».

Sánchez Maldonado abundó en que la decisión «obedece a una razón de teoría económica y de oportunidad económica», toda vez que «en los momentos actuales, el objetivo principal radica en que nuestra política económica sea elemento de creación y crecimiento del empleo y crecimiento del consumo».

El catedrático de Economía aprovechó para ofrecer una clase a sus socios de Gobierno: «En cualquier manual de política económica y hacienda pública seapunta que en época de recesión y de caída de la demanda del consumo, cualquier impuesto no tiene posibilidades de ser trasladado al consumo porque no hay consumo para poder absorber ese impuesto».

El entendimiento entre la Junta y empresarios deja en mal lugar a IU. Un acuerdo que evidenció el presidente de la CEA, que alabó la «sensibilidad» de Díaz con el empresariado y aseguró que le satisfacía «la música» de sus palabras, a la que ahora hay que ponerle «letra».