Andalucía

El asesino reincidente de Córdoba siguió en prisión un curso para maltratadores

Fue condenado a 17 años en 2004 por matar a su mujer y salió antes por buena conducta

Fue condenado a 17 años en 2004 por matar a su mujer y salió antes por buena conducta

Publicidad

El hombre hallado muerto junto a su pareja el viernes en su casa de Córdoba, tras presuntamente asesinarla y prender fuego a la vivienda, estaba en libertad condicional desde enero de 2018 con el informe favorable de la Junta de Tratamiento de la cárcel de Córdoba en la que cumplía 17 años de condena por el asesinato de su mujer en 2002. En virtud de su «buena conducta en prisión» y «buena evolución», ya en octubre de 2017 obtuvo el tercer grado, al considerar que el riesgo de reincidencia era «medio-bajo» pues había disfrutado de numerosos permisos sin incidencias y había seguido un programa de tratamiento para condenados por violencia de género.

Según informó el TSJA, el hombre fue condenado el 17 de mayo de 2004 por la Audiencia de Cádiz a 17 años de cárcel por asesinar a su esposa el 10 de abril de 2002 en la vivienda familiar de Algeciras. Un mes antes ella le comunicó su intención de separarse y el jurado consideró probado que acudió ese día a la casa, sabiendo que estaba sola, la estranguló con el cable de la plancha y la arrastró a la bañera sumergiéndola en agua, donde murió asfixiado.

Por este crimen entró en la prisión de Córdoba y el 10 de octubre de 2017, el juez de Vigilancia Penitenciaria acordó condederle el tercer grado tras los informes favorables de la Fiscalía y la Junta de Tratamiento, que destacaba que había cumplido 15 de los 17 años de condena, su evolución en prisión y que pagaba la responsabilidad civil a los tres hijos menores de la pareja, por lo que el pronóstico de reincidencia era medio bajo.

El 21 de diciembre de 2017, la Junta de Tratamiento propuso «por unanimidad» al juez su libertad condicional con un informe con pronóstico favorable a su reinserción social. El juez la decretó el 23 de enero de 2018, imponiéndole la obligación de residir en la Casa de Acogida de Cáritas y de «mantener hasta el final de la condena la buena conducta».

Publicidad

Posteriormente, el interno pidió la autotutela. La Fiscalía y el Centro de Inserción Social (CIS) se mostraron conformes y el juez le autorizó el 4 de julio de 2018 a irse a un piso compartido en Córdoba. El 16 de mayo de 2019, tras una nueva petición del condenado, la Junta de Tratamiento solicitó por unanimidad al juez el cambio de domicilio a otra vivienda de la capital en régimen de autoacogida y el juez accedió el 5 de junio de 2019, de nuevo con el informe favorable del CIS y el visto bueno del fiscal.

Si hubiera cumplido la condena íntegra en prisión, hubiera salido libre el 7 de abril de 2019, dos meses antes de volver, presuntamente, a matar a una mujer y posteriormente suicidarse el pasado viernes. El Juzgado de Instrucción 1 de Córdoba, de guardia ese día, está a la espera de recibir el atestado policial y el informe de las autopsias para decidir si se inhibe y remite el caso al Juzgado de Violencia de género.

Publicidad