El bipartito olvida el empleo

La Razón
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Para la Junta de Andalucía las políticas de empleo en la comunidad autónoma con mayor tasa de paro de España no son una prioridad. Sólo así se entienden los datos de ejecución presupuestaria de este año, que en los primeros cinco meses rozan la inacción. El Presupuesto autonómico incluye 629 millones para empleo, 322 millones para Formación Profesional para el Empleo y 307 millones del Servicio Andaluz de Empleo (SAE), pero sólo 900.000 euros de esa cantidad han servido para dinamizar el mercado laboral. Lo alarmante es que esta situación no es nueva. No es producto de la crisis, ni de los ajustes presupuestarios o del reparto del dinero que ha organizado el Gobierno central, denunciado por la Junta. En 2010 la ejecución del gasto del presupuesto del SAE se limitó al 66 por ciento y en 2011 fue aún inferior: el 42,49. Resulta inadmisible que el principal problema de la región, como así lo ponen de manifiesto las encuestas, se combata con tanta desidia y se parchee con planes temporales como los contratos para personas en riesgo de exclusión que no atajan el problema. El Gobierno central traspasó en 2003 al Ejecutivo andaluz las competencias en materia de políticas activas de empleo. Una década después el resultado es desolador. La gestión socialista, apoyada por IU este último año, no ha sido productiva. El cambio de competencias por el que la Consejería de Educación ha asumido las políticas de formación profesional para el empleo sólo ha servido como coartada para justificar el parón, al tiempo que se trataba de evitar el incómodo foco de las irregularidades que en esta materia se han sucedido en los últimos años. El bipartito da la espalda al empleo.