El «caso Delphi» engorda: la Audiencia ordena que se investigue el uso de las subvenciones públicas que hicieron Forja XXI y Fueca

Un chorro de irregularidades. Esto es lo que presuntamente existe en torno a los fondos públicos millonarios que los gobiernos andaluces del PSOE otorgaron a distintas entidades para formar a los ex trabajadores de Delphi. De hecho, su gestión ha derivado en varias causas judiciales. La Audiencia de Sevilla ha ordenado ahora, gracias a un recurso que interpuso la representación procesal del PP, «la apertura de diligencias previas separadas» para investigar «el uso de las subvenciones» que para esas actividades formativas la Junta repartió entre dos entes: la arruinada Forja XXI, a la que se le inyectaron decenas de millones durante años, y Fueca, la Fundación Universidad Empresa de la provincia de Cádiz.

En un auto, fechado el pasado 28 de octubre y al que tuvo acceso LA RAZÓN, el tribunal provincial refleja que peritos intervinientes en el proceso que sobre Delphi arma el juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, han afirmado en relación a Fueca que existe, como en las empresas del «Entramado Ojeda –Ángel, ex consejero de la Junta–» subcontratación «indebida», si bien, se matiza que no se indagó «más allá». Por lo que respecta a Forja XXI, las afirmaciones son más graves. En la resolución de la Audiencia se recoge que, según los peritos, «no remitió los contratos de prestación de servicios», por lo que no pudieron analizar «la integridad de esta entidad». A ello se hilvana que no se documentó «la asistencia de los alumnos a los cursos», por lo que no se pudo saber «si iban o no». Existen, pues, «ciertos indicios no suficientemente investigados», a juicio de los magistrados de la Audiencia, por lo que insta a que se haga.

“Indicios plurales” contra Ojeda

Lo que también reitera la Audiencia de Sevilla en su auto es que hay «indicios plurales» contra Ojeda sobre, por ejemplo, que cinco de sus asociaciones que participaron en el plan de Delphi actuaron como «intermediarias perceptoras de las subvenciones para canalizarlas fraudulentamente en provecho» de sus sociedades, «desviando cantidades de las ya ilícitamente dedicadas a la contratación simulada» de trabajadores de Delphi.