«El FMI rescató a Reino Unido, como a Grecia, en 1975»

Entrevista a Juan ignacio Crespo; matemático, financiero y analista económico. Su nuevo libro, «¿Por qué en 2017 volveremos a entrar en recesión?», anuncia un descalabro en la economía nacional

Juan Ignacio Crespo, matemático, financiero y analista económico
Juan Ignacio Crespo, matemático, financiero y analista económico

Entrevista a Juan ignacio Crespo, matemático, financiero y analista económico. Su nuevo libro, «¿Por qué en 2017 volveremos a entrar en recesión?», anuncia un descalabro en la economía nacional

Parecía que todo iba un poco mejor, o a lo peor es que los españoles se han acostumbrado ya a vivir en crisis y cualquier mejora se recibe con grandes cargas de optimismo. En cualquier caso, los ciudadanos de a pie son sólo náufragos a merced de los temporales financieros que cíclicamente azotan la economía española y poco pueden hacer. Juan Ignacio Crespo (Madrid, 1950) no tiene dudas de que en los próximos meses arrancará un nuevo revés que se traducirá en más desempleo y en un nuevo rescate bancario. «¿Por qué en 2017 volveremos a entrar en recesión?» (Deusto) es la gran pregunta que ahora se hace todo el mundo.

–Todo iba muy bien y el año que viene otra vez al hoyo...

–Bueno, la crisis nunca se ha acabado, pero de lo que sí salimos fue de dos recesiones, una en 2009 y otra 2012-2013, y mi pronóstico es que habrá otra en 2017. Todo esto se puede incluir en un proceso que abarca desde 2007-2008 hasta ahora. Es verdad que la economía española desde el año 2013 había tenido un crecimiento muy fuerte, pero el resto de la economía mundial se iba desacelerando, de modo que hemos ido a contracorriente de lo que hacía el resto. La muestra más potente es que China ha pasado de crecer un 15% al inicio de la crisis a hacerlo ahora al 6,5%. Es decir, menos de la mitad, y eso se manifiesta en el precio de las materias primas, que ha caído desde el año 2011, porque la mitad de éstas la consumen los chinos. Hay otro síntoma, que es el descenso de los beneficios empresariales, tanto en EE UU y en Europa como en China, desde hace varios meses, eso normalmente desde 1950, siempre ha terminado en una recesión económica, a excepción del año 1986, que no lo hizo, sino que terminó en un crack de bolsa en 1987. Es decir, esto es un augurio muy malo...

–Mire, se me han quitado de pronto las ganas de irme de vacaciones...

–Váyase, váyase, hay disfrutar del momento fugitivo y en España la economía parece que tiene carrete durante este año. Hay un elemento negativo porque estábamos creciendo de manera autosuficiente en los dos últimos años, pero hay que advertir que se necesita un ajuste del déficit para cumplir con los objetivos de Bruselas. Tal y como era previsible, el ajuste de 2015 se pasaba al 2016 al ser un año electoral, pero como las elecciones salieron empatadas y ahora otra vez, todo el ajuste llegará en 2017. Si el Gobierno que salga de estas elecciones o de unas terceras realiza ese ajuste nos metería por sí mismo en recesión.

–Es la tercera vez en menos de 48 horas que escucho lo de las terceras elecciones. Seguro que usted sabe algo.

–No es mi especialidad, porque yo me dedico a analizar el futuro basándome en el pasado y el pasado reflejado en gráficos, y menos con «cuatripartidismo». En cualquier caso, si hay un nuevo gobierno, comenzará a actuar en septiembre, por lo que el ajuste de 23.000 millones que pide Bruselas, de los que 12.000 se centran en el gasto, es el 1,2% del PIB. Si le quitamos a un crecimiento del 2,7%, nos vamos al 1,6%, que es un crecimiento muy débil en un panorama internacional de desaceleración progresiva, con el comercio internacional declinando..., con un 80% de probabilidades creo que entraremos en recesión.

–En el 2008 usted también lo vio muy claro cuando todo el mundo pensaba que éramos muy ricos.

–Se trata del pinchazo de la burbuja crediticia, yo empecé a escribir artículos sobre la posibilidad de que esto ocurriera en octubre de 2006 en «El País». Lo resumía con la frase de un asesor económico del presidente Nixon que dijo: «Si es demasiado bueno para durar, no durará». A partir de ahí fui analizando todo el ciclo del crédito y en mayo de 2007 comparaba la crisis que venía con la de 1907, cuando también hubo una especulación crediticia muy alta.

–Pero menos mal que nos anuncia que hasta 2035 habrá una buena racha.

–Sí, después de este último tropezón deberíamos de entrar en un periodo de crecimiento sostenido. Fijándonos por los ciclos de bolsa, vienen a ser 17 o 18 años malos y luego otros tantos de la misma duración. Después de esos periodos, una vez que se recapitalizan, los bancos vuelven a impulsar la economía, que tendrá sus retrocesos pero de menor intensidad que los recientes.

–Y en plena función, llega el «Brexit».

–(Risas) Lo que nos faltaba. Por sí solo podría crear una recesión, es evidente y por eso no lo puse, pero ahora lo hemos incluido cuando hemos visto lo que ha sucedido. Va a acelerar la recesión por la fuga de capitales que se producirá en el Reino Unido para evitar la depreciación de la libra y por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria en Londres. Ya hay varios fondos que no admiten la devolución de la totalidad de los fondos aportados por los partícipes..., se podría considerar que ya estamos en un sector que tiene ya pérdidas del 16% y, a su vez, también se estima con un déficit de la balanza por cuenta corriente del 7%, casi como el de España que estaba en el 10%, por lo que habrá que hacer correcciones y la UE dejará de venderle lo que le vende ahora al Reino Unido.

–¿Cómo lo notarán los españoles?

–Para empezar, habrá un bajón del turismo británico en el próximo año, son 16 millones de turistas, y luego los residentes que tendrán menor poder adquisitivo. Por otro lado, muchos pueden plantearse vender sus viviendas y volverse al Reino Unido.

–Usted compara el Reino Unido de 1975 con el de 2016. ¿En qué ha cambiado?

–Hay grandes parecidos y grandes diferencias, porque entonces votaron que se quedaban y ahora lo contrario. Entonces estaban en una crisis económica muy fuerte porque estaban en la reconversión industrial, sufriendo el shock energético del petróleo y después del referéndum entraron en recesión. El problema es muy parecido, porque tenían un déficit por balanza corriente de manera que el Fondo Monetario Internacional (FMI) les tuvo que rescatar. Eso la mayor parte de la gente no lo sabe, el FMI rescató al Reino Unido, como a Grecia, en 1975 y en 1976 el Banco Internacional de Pagos de Basilea le tuvo que abrir una cuenta de crédito debido a la fuga de capitales. Esa es una comparación.

–En fin, vamos a lo que realmente me interesa: ¿Volverán los Sex Pistols?

–(Risas) Sólo le digo que puede que con 40 años de retraso se salgan con la suya. Desde luego, hace unos días parecía que reinaba la anarquía en el Reino Unido.