El PP-A marca la victoria del 26J como el trampolín para las autonómicas

El resultado fortalece el liderazgo de Moreno tras una «travesía complicada» de dos años

Juanma Moreno, ayer con cargos del PP y candidatos andaluces en las últimas elecciones
Juanma Moreno, ayer con cargos del PP y candidatos andaluces en las últimas elecciones

El resultado fortalece el liderazgo de Moreno tras una «travesía complicada» de dos años.

El Partido Popular celebró ayer su Junta Directiva Regional en el mismo hotel sevillano en el que Juanma Moreno y su equipo se concentraron para recibir los resultados de las elecciones autonómicas de marzo de 2015. En nada se parecía el ambiente. A Juanma Moreno lo recibieron con un fuerte aplauso y lo despidieron con palmas por bulerías. En marzo las únicas risas que se escucharon fueron porque en la puerta del hotel los medios de comunicación confundieron la furgoneta de campaña del candidato del PP con la de los músicos de una cantante de «soul» que actuaba en esos días en la capital hispalense. Y no esperaban los músicos tantos flashes y tantas cámaras a su llegada.

Estos quince meses –de marzo de 2015 al pasado domingo– han marcado un periodo de recuperación lento pero constante del PP en Andalucía, con cuatro derrotas y esta última victoria que ha servido no solo de euforizante –el que se palpaba ayer–, sino también para robustecer a una dirección regional que ha tenido que capear con algún que otro viento de fronda interno. «Una travesía complicada» que recordó el líder popular, haciendo alusión a las europeas de mayo de 2014 que tuvo que encarar a los dos meses de ponerse al frente del partido y en las que el PSOE sacó ocho puntos a los populares en Andalucía, rompiendo la racha de victorias de municipales, generales y autonómicas de 2011 y 2012.

Juanma Moreno aprovechó para sacar pecho de los resultados. Recordó que el PP andaluz ha sido el que más ha aportado tanto en número de escaños (23 al Congreso y 18 al Senado) como en votos absolutos –1,4 millones, 360.000 más que en las autonómicas de 2015– para que Mariano Rajoy pasara del 30 por ciento a nivel nacional y obtuviera la victoria de 137 escaños.

El resultado sirve al PP-A como un trampolín de cara a las siguientes elecciones autonómicas, que por calendario tocarían en 2019. Así lo subrayó Moreno durante su discurso ante numerosos cargos del partido. «Si no hay bloqueo a nivel nacional, las próximas elecciones son las autonómicas. Sólo os pido una cosa y es que otra vez la brújula mire hacia el sur. Vamos a por la siguiente parada a ganar las elecciones».

El dirigente popular aprovechó asimismo para pasarle a Susana Díaz la cuenta de la derrota del PSOE en Andalucía, tal y como la presidenta andaluza le pasó las de los últimos cuatro comicios. A Díaz le pidió que «asuma la derrota» lo antes posibles y al mismo tiempo que no ponga la pelota en el tejado de Pedro Sánchez. «Susana Díaz le ha dado tres vueltas a Andalucía. Ha utilizado la Junta como instrumento electoral, aprobando 320 millones para los autónomos, una minireforma del impuesto de Sucesiones y la devolución de derechos a los funcionarios, se ha dejado la piel para competir con Pedro Sánchez, y ahora dice que no tiene nada que ver con el proceso electoral».

Moreno agradeció la contribución de Javier Arenas por romper el «techo de cristal» del PP-A y pidió a los suyos que no se emborrachen de victoria y que tengan «los pies en la tierra», pero ciertamente el ambiente ayer era de borrachera electoral.

«No es sensato que haya bloqueo con 50 escaños de diferencia»

Juanma Moreno culpabilizó en parte a Díaz de la situación de bloqueo que se vivió después de las elecciones de diciembre, al imponer –según el presidente del PP-A– dos líneas rojas: que no hubiera pactos con Podemos, pero tampoco con el Partido Popular. Ayer le pidió directamente que apueste por la abstención para que Rajoy pueda formar Gobierno cuanto antes. «No entiendo que al Partido Socialista le cueste tanto aceptar la victoria del PP. Las urnas ya han hablado. Y lo que ha dicho el pueblo es que quiere más Rajoy y más Partido Popular». «Con 50 escaños de diferencia no es sensato –abundó– que dirigentes del Partido Socialista cuestionen la victoria y piensen en un bloqueo».