El revés del 26-J aviva la pugna interna en Podemos

La coalición obtuvo en la comunidad casi 220.000 votos menos en relación al resultado por separado de ambos partidos en diciembre

Jesús Rodríguez y Teresa Rodríguez, en un acto en Sevilla
Jesús Rodríguez y Teresa Rodríguez, en un acto en Sevilla

La coalición obtuvo en la comunidad casi 220.000 votos menos en relación al resultado por separado de ambos partidos en diciembre.

El resultado cosechado por la coalición Unidos Podemos el pasado domingo ha provocado que empiecen a saltar las costuras en una organización –Podemos– que desde su nacimiento hace poco más de dos años ha tenido un fuerte movimiento interno por las discrepancias con la dirección nacional.

El primero en abrir el debate fue el ex secretario de Organización Sergio Pascual, quien cuestionó el martes en una entrevista en Canal Sur los términos en los que se ha diseñado la confluencia con Izquierda Unida. Subrayó que lo idóneo hubiera sido que cada partido dentro de Unidos Podemos hubiera podido reivindicar su indentidad propia. «Nos hemos puesto palos en las ruedas», deslizó.

Abierta la espita, otros cargos del partido han ido en la misma dirección, poniendo en solfa la confluencia y los términos de la campaña, aunque el más contundente fue ayer el secretario de Organización de Podemos en Andalucía, Jesús Rodríguez. Según dijo ayer en una comparecencia en la sede regional del partido, la confluencia no ha funcionado como se esperaba, la campaña ha pecado de «conservadora» y ha hecho falta más «calle». «La televisión no es suficiente para ganar un país», apostilló, según recoge Europa Press. Las críticas suponen un misil en la línea de flotación de la dirección nacional del partido, empezando por Pablo Iglesias y continuando por Íñigo Errejón, que ha sido el encargado de dirigir la campaña. Los más afines a Errejón como Sergio Pascual ponen el acento en el efecto de la confluencia para descargar culpas en IU y salvar los muebles. Las críticas de Rodríguez son sin embargo un duro correctivo a Errejón, lo que deja entrever la melé entre familias de la misma organización.

La secretaria general de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez, anoche en una entrevista en la Ser, llamó precisamente a «huir de las familias, como sucede en el PSOE», ejemplificándolo en el caso de Susana Díaz y Pedro Sánchez. Prefirió templar los ánimos: «No sabemos lo que hubiera pasado si nos hubiéramos presentado por separado». Consideró «buenísimos» los resultados pese a que no se produjo en ansiado «sorpasso».

Con todo, Podemos en Andalucía trata de defender los datos en la región. Jesús Rodríguez adujo ayer que el pasado domingo se experimentó un crecimiento de cuatro décimas a nivel estatal, mientras que Andalucía contribuyó «mucho más» al registrar un ascenso del 1,6 por ciento, por lo que aportó –según su lectura– sensiblemente por encima de la media al resultado final. Los datos tienen más lecturas. La confluencia Podemos-Izquierda Unida sumó en las elecciones del domingo en la comunidad 774.009 votos. Sin embargo, los dos partido por separado pasaron el 20 de diciembre del millón de sufragios. Concretamente 1.005.161. Esto es, la confluencia Unidos Podemos se ha dejado por el camino 218.968 votos en Andalucía. Bien es cierto que a nivel nacional la unión de las dos fuerzas ha descendido en más de un millón de votos respecto al registro individual, pero las distancias entre Podemos y PSOE tampoco son las mismas en Andalucía que en el resto del país.

Si de algo presume Susana Díaz es de que el PSOE ha aventajado a Unidos Podemos en más de 12 puntos y más de medio millón de votos. A nivel nacional, sin embargo, la distancia entre el PSOE y Unidos Podemos y las confluencias es de un punto y medio.