El SAT planea un calendario de «acciones de expropiación»

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El asalto a un supermercado en Sevilla no será un hecho aislado. Así al menos se desprende del comunicado del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), que tiene previsto «aprobar un calendario de movilizaciones» en la reunión de su asamblea nacional esta misma mañana en El Coronil. En esta cita, que se relizará en el Centro Obrero Diamantino García, se analizará también lo que internamente se denominó «acción de expropiación» del material escolar en el centro Carrefour, «así como las amenazas del Ministro de Interior», Jorge Fernández Díaz, según Diego Cañamero, el portavoz nacional.

El sindicato pretende llamar la atención sobre la situación de los dos millones de andaluces en situación de pobreza y las 400.000 familias que «no reciben ningún tipo de ayuda ni prestación» y que tienen todos sus miembros en paro. Cañamero lidera estas acciones ante la ausencia por enfermedad de Juan Manuel Sánchez Gordillo, recordando que el fin último es «que los gobiernos reacciones» ante la situación que vive la sociedad andaluza.

El debate de la exclusión

El día después de esta primera «acción» generó también un amplio debate político. El coordinador general de IULV-CA, Antonio Maíllo, se mostró muy tibio en su crítica al entender que es «mucho más eficaz» para abrir un debate sobre la exclusión social plantear medidas «a través de la acción de gobierno» que realizar actuaciones como el asalto a un supermercado. «Desde la distancia», Maíllo incluso utilizó la palabra «respeto» por la acción ejecutada por los miembros del SAT, que se llevaron ayer diez carros llenos de material escolar e un centro de Carrefour en Sevilla, y que «no se saque de quicio».

Tibieza de Maíllo

«Es una acción de un sindicato, que es una organización autónoma que tiene su propia responsabilidad sobre sus acciones. Evidentemente nosotros no la vemos», matizó sin mostrar la contundencia necesaria ante este tipo de actuaciones. Es más, la consideró un «símbolo». Si lo que se quiere es situar ese asalto como «un símbolo de apertura de un debate sobre la exclusión social», desde la coalición se considera que es «mucho más eficaz» para ello plantear medidas «para ayudar a las familias que peor lo están pasando a través de la acción de gobierno». En este sentido puso de ejemplo que «Andalucía tiene consagrada a través del Estatuto la gratuidad de libros de texto».

Por su parte, el vicesecretario general del PSOE-A, Mario Jiménez, aseguró que la acción del SAT es «una manera de reivindicar errónea» y que le sirve a la derecha para «atacar a Andalucía, ridiculizar nuestra tierra y atacar al Gobierno de izquierdas andaluz».

A juicio del dirigente socialista, «las reivindicaciones, por muy justas que sean, si se hacen de una manera injusta, pierden precisamente su justicia». Por ello, defiende que las demandas que deban plantearse por cualquier colectivo o por cualquier organización se hagan «siempre en el marco de la ley».

Desde el PP andaluz, el secretario general, José Luis Sanz, exigía al Gobierno andaluz una condena «expresa y tajante» de los actos protagonizados por el SAT.

Perjuicio a la imagen

Sanz señaló a Efe que su formación esperaba que tanto «el bipartito perdedor» como el PSOE e IU pidieran perdón a los andaluces «por el daño que están haciendo a la imagen de Andalucía los socios radicales del Gobierno andaluz». A su juicio, la próxima presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, será en una semana la heredera de José Antonio Griñán y, por tanto, «de la corrupción, del despilfarro, del paro y de la ineficacia», pero también va a heredar «el daño que vienen haciendo a la imagen de Andalucía los socios radicales que se ha buscado el PSOE».

Los socios de Susana Díaz

Los nuevos tiempos de los que habla Susana Díaz «parece que van a estar protagonizados por los mismos socios que han sido incapaces de sacar a Andalucía de la crisis y los mismos radicales de IU que no paran de perjudicar nuestra imagen».