Ensalada de noticias

La Razón
La RazónLa Razón

Eso sí, aliñada con una reducción de vinagre de Módena, perfumada con Oporto y aceite de aleta de tiburón, ya que, de aliñarla de forma tradicional, podría resultar vulgar. Esto es lo que pensaría un cocinero de arte y engaño culinario. Pero vamos a lo que interesa. Faltan dos días para que el agresivo Donald Trump asuma todos los poderes que tiene la Presidencia de EE UU, y algo hay que reconocerle: que desgraciadamente sigue dispuesto a cumplir todo lo que ha ido desgranando en la campaña; todo, con un estilo de matón de barrio. Parece que Europa, y sobre todo la unión de la misma, es uno de sus objetivos. Así que Dios nos coja confesados, incluso comulgados. Pero siempre hay una nota de humor ante el peligro. El inefable Gonzalo Presa, director del museo de cera de Madrid –por cierto un museo muy visitado en una ciudad que es líder mundial en la materia– se adelanta a la toma de posesión del presidente y ayer presentó la figura de Trump, que ocupará un lugar de privilegio en medio de los personajes del museo. La pregunta es: ¿Cuándo será retirada la figura de Obama? ¿El traslado será publico y en carretilla?

En los «Mano a mano» que presenta Enrique Moreno y patrocina Cajasol, esta semana fueron protagonistas el torero López Simón y el aristócrata y jinete Cayetano Martinez de Irujo. En el transcurso de la charla, Cayetano dijo que su madre, la difunta duquesa de Alba, era muy «currista». «Yo no, porque soy muy currante, por eso soy del Atlético de Madrid», dijo. No llego a entender si es una impertinencia o si quiere decir que Curro no ha hecho nada en su vida. Si es esto último, convendría recordarle que el «Faraón de Camas», a los 11 años, ya trabajaba en una situación de explotación total. Que le costó mucho ir subiendo en el escalafón taurino, muchas tardes de calor, moscas y hambre, que diría el maestro, hasta llegar a la cima; que toreó hasta los 67 años; que además de su lugar en el olimpo taurino, es a sus más de 80 años uno de los grandes personajes de este país. Todo esto, conseguido por él mismo. Al contrario que Cayetano, que ya nació en cuna privilegiada, que cuando necesitó caballos , su madre no dudó en vender algunas joyas importantes para que no le faltara nada. Aparte de tener por nacimiento su lugar social, también ha heredado unas posesiones de alto valor, así que de currante nada. Por cierto, que Curro no le guste como torero sería del todo razonable. Ya se sabe que hay gustos de todos los colores,pero esa especie de puñaladita, más propia de folclóricas de «serie B», sobra.