Política

Gracias, Majestad

El Rey emérito Juan Carlos / Foto: Efe
El Rey emérito Juan Carlos / Foto: Efe

La noticia para los españoles fue asombrosa e inesperada. Justamente, hace cinco años, el Rey Juan Carlos I de España decidió abdicar en favor de su hijo, Felipe VI. Una decisión meditada, donde se escribía una nueva página en la historia política española. Coincidiendo con ese quinto aniversario, el Rey emérito se retiró ayer de la vida pública. Desde aquel 22 de Noviembre del 75, cuando sucedió a Francisco Franco, Don Juan Carlos no sólo nos ha representado por todo el mundo, sino que se ha convertido en un símbolo de cohesión y de unidad para todos los españoles. Pocos imaginaban que aquel chiquillo de cabello rubio, nacido en Roma, nieto de Alfonso XIII, se convertiría en Rey de España durante tanto tiempo. Juan Carlos de Borbón constituye una figura clave para entender todo el complejo proceso hasta llegar a la democracia que hoy tenemos. Por entonces, se le llamó «Rey de todos los españoles», teniendo como uno de sus logros más importantes la paralización del golpe de Estado del 23-F. Artífice de una transición pacífica, probablemente, Juan Carlos I haya sido el mejor embajador que hemos podido tener durante cuatro décadas. Cuarenta años que han sido de trascendental importancia en el devenir de nuestro país. La estabilidad de la que hoy día goza España se debe, en gran medida, a su labor y buen talante, en esa difícil simbiosis que forma nuestra monarquía parlamentaria. Gracias, Majestad. Porque supo cumplir con aquellas palabras de su augusto padre, Don Juan, aquel 14 de mayo del 77: «Por España. Todo por España». Su vida es ejemplo de lealtad (la mayor virtud que puede tener un monarca), de entrega y de servicio al pueblo español. Larga vida.