Griñán renuncia al espinoso testimonio de Caballos

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La defensa del ex presidente José Antonio Griñán y del ex director general de Presupuestos Antonio Lozano han renunciado a tres testigos, entre ellos el dirigente socialista José Caballos, solicitados en el juicio de la pieza política de los ERE. En un escrito, con fecha de 5 de junio, se argumenta que, «como consecuencia del resultado de la prueba ya practicada a lo largo del desarrollo de la vista, esta parte considera innecesaria y ociosa la práctica de las testificales» de José Caballos, Lorenzo García García y María del Pilar Díaz Jiménez, por lo que, «en suma, resultarían reiterativas».

En el escrito dirigido al tribunal, la defensa de Griñán, que ejerce el letrado José María Mohedano, expone que, «teniendo en cuenta que los tres testigos no han sido propuestos nominativamente por ninguna otra parte y con el único fin de contribuir a una mayor celeridad del proceso tal y como la Sala ha planteado a las partes, mediante el presente escrito renunciamos y desistimos de la práctica de las testificales ya mencionadas».

La acusación particular del PP –los abogados Luis García Navarro y Lourdes Fuster–, se pregunta «qué temen y a qué tienen miedo que se descubra» durante la declaración del senador socialista José Caballos como testigo. De hecho, recuerdan que el hijo del ex parlamentario trabajaba como directivo en una de las empresas de la Sierra Norte sevillana que recibió ayudas de los ERE. Además, Francisco Trujillo, ex chófer del ex director general de Trabajo Francisco Javier Guerrero, indicó durante su declaración que llevó a éste a reuniones «a la Consejería de Presidencia, Economía y Hacienda, Innovación, Empleo y al Instituto de Fomento de Andalucía (IFA)», ente encargado de materializar el abono de las ayudas investigadas. Según declaró, Guerrero le hizo «referencia en dos ocasiones» a que iba a San Telmo a reunirse con el ex consejero Gaspar Zarrías. También lo llevó a reuniones con sindicatos, empresas y despachos de abogados, así como que se reunió «algunas veces» con otros dirigentes políticos como «el señor Caballos, que era algo del PSOE de Sevilla». «¿No quieren evidenciar que las ayudas se repartían entre ellos?», se preguntan los letrados.