La apertura del Festival de Danza de Itálica homenajea a Salvador Távora

El certamen bianual se estrena con una obra de Rubén Olmo en recuerdo al histórico dramaturgo sevillano

El director de la obra, Rubén Olmo (en el centro), durante la inauguración del Festival junto a los responsables de la Diputación de Sevilla
El director de la obra, Rubén Olmo (en el centro), durante la inauguración del Festival junto a los responsables de la Diputación de Sevilla

El certamen bianual se estrena con una obra de Rubén Olmo en recuerdo al histórico dramaturgo sevillano

Esta tarde arranca en Santiponce (Sevilla) el Festival Internacional de Danza de Itálica que se celebra cada dos años en la localidad sevillana. Las ruinas romanas de Itálica serán de nuevo escenario de uno de los eventos culturales más esperados de la provincia. «La muerte de un minotauro» será la primera obra representada de esta temporada; un espectáculo donde se combinan la música y la danza. Dirigido, coreografiado e interpretado por el actor Rubén Olmo, Premio Nacional de Danza en 2015, la obra rendirá homenaje al artista fallecido Salvador Távora.

La presentación del Festival de Itálica tuvo lugar ayer en la sede de la Diputación de Sevilla de la mano de diversas personalidades como la diputada de Cultura y Ciudadanía, Rocío Sutil, la directora general de cultura y ciudadanía de la Diputación de Sevilla, Mercedes Méndez, los codirectores del Festival Internacional de Danza de Itálica, Pedro Chicharro y Manuel León y, por último, el director e intérprete de la misma Rubén Olmo.

Homenajear al actor Salvador Távora, fallecido el pasado mes de febrero, es uno de los objetivos principales de Olmo. Desde su óptica más personal, el bailarín y director sevillano acercará al público la producción artística de Távora a través de una versión de la obra «Picasso andaluz, la muerte de un minotauro». En esta destacará «el imponente decorado natural que constituye el teatro romano», acompañado de una «escenografía cubista, elegante y sugerente».

La estructura de la obra se dividirá en nueve escenas, en las cuales, además del minotauro, el resto del elenco desarrollará la trama junto al protagonista. Seres mitológicos como Teseo y Ariadna serán interpretados por los bailarines Eduardo Leal y Diana Noriega, respectivamente, acompañando a Olmo durante la interpretación.

Como no podía ser de otra forma, el flamenco tendrá una fuerte presencia entre la música que conducirá a los bailarines. Bajo la dirección de Manuel Bustos, la obra teatral contará con el acompañamiento melódico de la guitarra de Pau Vallet, el piano de Alejandro Cruz Benavides, la percusión de Agustín Diassera y David Rodríguez «Chupete». Estos músicos, además, estarán arropados por la orquesta Bética de Cámara, el coro de Cámara Lux Aeterna y componentes de la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, que aparecerán para deleitar al público con una marcha en la última de las escenas.

El montaje «La muerte de un minotauro» se podrá ver hoy y mañana a las 22:30 horas en el Teatro Romano de Itálica antes de la nueva experiencia profesional del director y actor. Olmo se despedirá así de Sevilla, su ciudad natal, antes de ponerse al frente del Ballet Nacional de España, del que fue nombrado director a principios de abril.