La ex viceconsejera de Empleo abandona también Cs y denuncia «presiones» del PP

Los populares niegan división y creen que hay quien no entiende que «la vida política es muy dura»

Isabel Balbín junto al líder de Ciudadanos, Albert Rivera / Foto: La Razón

Los populares niegan división y creen que hay quien no entiende que «la vida política es muy dura»

El encaje de altos cargos en el «Gobierno del cambio» no termina de cerrarse. La oficialidad apunta a «motivos personales». No obstante, determinados casos, como el de Fernando Francés –la última de 14 salidas–, con críticas al proceder, o las razones expuestas por la ex viceconsejera de Empleo Isabel Balbín, que dimitió en julio, en sus redes sociales para explicar también su renuncia a Ciudadanos, cuestionan la argamasa institucional. Balbín habló de injerencias por parte de los populares en la Consejería que dirige Cs. El portavoz parlamentario del PP-A, José Antonio Nieto, lo explicó en referencia a Francés, extrapolable a otros casos, considerando «normal» la «entrada y salida» de personas en la administración pública «sobre todo si vienen de la vida privada», ya que «no han entendido que la vida política es muy dura» y se pasa del «legítimo anonimato» a ser «escrutado por los medios, por la oposición o por cualquiera que pueda hacer una crítica». Respecto a las presiones a las que aludió la ex viceconsejera, negó las «injerencias» y le pidió que «recapacite» y revise «su gestión». El PSOE criticó «la inestabilidad» del Gobierno y Podemos indicó que «a PP y Cs se le acaban las excusas para tapar la espantada de altos cargos».

La ex viceconsejera de Empleo, según adelantó El Confidencial, comunicó a sus compañeros su baja en el partido señalado que se su salida de la Junta, cerrada en julio, se decidió en febrero y se debe a «enormes presiones del PP». Balbín fue una de las denunciantes, como funcionaria de la Seguridad Social, del caso de los cursos de formación, reabierto por la Audiencia de Sevilla el mes pasado. «Me he dado de baja en Ciudadanos, difícil paso para alguien que creía que hacer política era posible», señaló la ex alto cargo. «Mi cese en la Consejería se decidió en febrero, igual que el de Miguel Guijarro o los tres del comando antifraude, el tercero no llegó y era el más importante», explicó en referencia a la salida de Antonio Barreda y Luis Escribano del gabinete de la Consejería de Empleo, miembros de la asociación del polémico médico Jesús Candel, conocido como «Spiriman». En su despedida incide en que la consejera de Empleo le habló de «enormes presiones». «Empleo es hoy una Consejería dirigida por el PP del mismo modo que Igualdad lo es por el PSOE», añadió, calificando a los dirigentes de Cs como «unas marionetas en manos del PP». La formación naranja insistió en la salida por motivos personales. El hasta ahora secretario general de Innovación Cultura, Fernando Francés, en su carta para pedir el cese también criticaba que «los criterios basados en el conocimiento del sector, en la selección por la calidad, en la ausencia absoluta de sectarismo político y en el pragmatismo en la gestión no han sido comprendidos ni en parte aceptados por quienes tienen dentro de la Consejería las responsabilidades más altas».

El portavoz parlamentario popular José Antonio Nieto insistió en que «no hay un gobierno del PP y otro de Cs, somos un único gobierno». «Cuando el PP cree que hay que impulsar una medida en algunas de las consejerías de Cs lo plantea y Cs hace lo mismo con las consejerías del PP», explicó.