Actualidad

La Junta contrata a una «coach» para los directivos de una de sus agencias

El beneficiario del servicio formativo, a pagar con fondos públicos, es el «staff» de Amaya, entidad que no tiene ni un funcionario

El beneficiario del servicio formativo, a pagar con fondos públicos, es el «staff» de Amaya, entidad que no tiene ni un funcionario

Publicidad

Corren tiempos en los que proliferan escuelas de negocios que se han convertido en máquinas para modelar directivos destinados al ámbito empresarial. En el de las administraciones públicas tampoco tienen cabida ya los que se comportan como el animal que se niega a salir de su madriguera. La Junta parece saberlo y ha contratado a una «coach» externa para el «staff» de una de las agencias que orbitan a su alrededor. La contrata se ha formalizado a través de un procedimiento de los llamados menores y se ha hecho para cubrir un «Servicio de organización e impartición de acciones formativas para taller de habilidades personales» con unos destinatarios: los directivos de la Agencia de Medio Ambiente y Agua (Amaya).

La decisión definitiva se tomó el pasado 9 de febrero, de acuerdo a la fecha de resolución que consta en la referencia, consultada por LA RAZÓN, que se puede localizar en la plataforma de contratación virtual que abastece el propio Gobierno andaluz y el dinero que éste desembolsará para formar al personal directivo de Amaya es de 3.385 euros.

La adjudicataria del contrato es Almudena Lobato Montero, impulsora y socia directora de la empresa Personas en Positivo. Según lo expuesto en la página web de ésta –http://www.personasenpositivo.com–, Lobato es licenciada en Psicología por la Universidad de Sevilla (US), «coach» ejecutivo por la Escuela de Organización Industrial (EOI), está acreditada como experta en «Coaching» por la Universidad Camilo José Cela y en Recursos Humanos por la Universidad Camilo José Cela y IMF Business School. De acuerdo a lo encajado en ese sitio de internet, dicha entidad «acompaña» a sus clientes, entre los que se encuentra ahora el Ejecutivo regional, en la tarea de «generar espacios laborales más positivos, productivos y saludables a través del desarrollo de las personas» y a ellos les ofrecen «soluciones artesanas, creativas e innovadoras» que permitan, entre otras cuestiones, «identificar y desarrollar el talento», cultivar «el liderazgo y el autoliderazgo», generar «equipos de alto rendimiento», «mejorar las relaciones laborales», así como «la comunicación interna y externa»; o «resolver conflictos». Personas en positivo realiza, en definitiva, «programas de formación, 'coaching' y 'training' para conseguir una transformación personal, profesional y organizacional».

Amaya, la agencia que pagará por este servicio, es un ente instrumental de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, a cuyos mandos se encuentra en la actualidad el consejero José Fiscal, y su teórico objetivo es ejecutar las políticas de la Junta en materia de medio ambiente, agua, desarrollo sostenible y territorio. Ha de hacerlo siguiendo las líneas programáticas establecidas en las estrategias andaluzas y europeas que tienen por horizonte el 2020.

Publicidad

Es una de las diez entidades del Gobierno autonómico que, como ya informó este periódico, no cuentan ni con un solo funcionario. Lo que sí ha acumulado, según documentación que proporcionó a este diario el Sindicato Andaluz de Funcionarios (SAF), es una masa compacta de 4.753 trabajadores laborales, entre los que hay que contabilizar los que se ocupan de la extinción de incendios. Su catálogo de personal desvela que en Amaya los responsables de división pueden llegar a cobrar 55.544,06 euros, mientras las limpiadoras se embolsan de 10.937,18 a 19.178,38. La agencia ha tenido que hacer frente a varios procesos judiciales en los que se ha visto implicada y a algún informe desfavorable de la Cámara de Cuentas regional.

Publicidad

Externalizó antes una evaluación psicológica

No es la primera vez que la Agencia de Medio Ambiente y Agua (Amaya) recurre a una externalización para cubrir servicios ligados a sus trabajadores. Armó una licitación para contratar a una empresa que evaluara las capacidades psicológicas de los aspirantes a formar parte del dispositivo del Plan Infoca, el encargado de luchar contra los incendios en la comunidad.