La Junta, más cerca de conseguir un margen de déficit de 900 millones

La región sólo ha cumplido en 2013 desde que Susana Díaz llegó a la Presidencia andaluza.

La presidenta andaluza, Susana Díaz.
La presidenta andaluza, Susana Díaz.

La región sólo ha cumplido en 2013 desde que Susana Díaz llegó a la Presidencia andaluza.

La Junta está más cerca de conseguir su deseo de que el techo de déficit para las comunidades autónomas llegue al 0,6 por ciento, tal y como lleva reclamando durante meses la consejera de Hacienda y Administración Pública, María Jesús Montero. Las palabras de Mariano Rajoy desde Marruecos abren un marco nuevo en esta negociación. El presidente del Gobierno garantizó el martes que flexibilizará el objetivo de déficit para las comunidades y para ello convocará próximamente el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), el órgano de toma de decisiones de las regiones con un régimen fiscal común. Esto es, todas salvo el País Vasco y Navarra.

La senda de consolidación fiscal se ha ido reformulando a medida que España ha podido ir entregando datos de ajuste a Bruselas y a medida que Bruselas se ha dado cuenta de que era imposible que España cumpliera. Hay que tener en cuenta que un primer momento estaba previsto que las comunidades llegaran al déficit cero en 2018 y en 2017 el objetivo inicial era del 0,1 por ciento.

En un Consejo de Política Fiscal y Financiera de abril de este año, las comunidades pactaron –con el rechazo de Andalucía– un nuevo cronograma, que establecía un objetivo del 0,7 por ciento para 2016, más del doble del planteado inicialmente (0,3 por ciento), y del 0,5 por ciento para 2017.

No obstante, la Junta ha sido muy crítica con este reparto, que ha combatido como uno de los principales frentes de reclamación al Ejecutivo central. La propuesta de María Jesús Montero pasa por que las dos décimas de margen adicional de Bruselas se repartan solidariamente entre las comunidades (una décima más) y el Estado (otra décima), fundamentalmente para el sostenimiento de las pensiones. Si se cumple el deseo de la Junta, Andalucía pasaría a tener un déficit del 0,6 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), lo que representa en torno a 900 millones de euros. El PIB ronda los 150.000 millones. El déficit inicial del 0,1 significaba sólo 150 millones.

La Junta de Andalucía ha incumplido reiteradamente el techo de déficit durante la crisis económica. Lo cumplió en 2013 –Susana Díaz llegó a la Presidencia andaluza en septiembre de ese año– porque el Gobierno diseñó una suerte de café para todos ajustado a las regiones incumplidoras.

La Junta debió cerrar 2015 en el 0,7 por ciento. Sin embargo, se desvió hasta el 1,19. Un mes antes de que el Gobierno diera los datos definitivos, el Ejecutivo autonómico avanzó no obstante que prácticamente había cumplido al cerrar en el 0,8 por ciento. Lo mismo ocurrió un año antes.

Con todo, el mensaje oficial de la Junta es que cumple con los objetivos de déficit y esgrime para ello la media de las comunidades, que en 2015 fue muy superior al 0,7 previsto. Concretamente, el 1,74 por ciento. Cataluña acabó con un 2,89.

El Gobierno andaluz ha elaborado el presupuesto con una previsión del 0,5 por ciento de déficit para 2017 y el 0,3 para 2018. Una revisión alcista tendrá como efecto la ampliación del margen de maniobra del Ejecutivo.