Educación

La Junta tiene ya listo el borrador para convocar las oposiciones de maestros

La Consejería de Educación abordará el documento con los sindicatos mañana en la mesa sectorial. El proceso, pendiente de que el Gobierno articule una fórmula legal por el atasco de los Presupuestos del Estado

El año que viene se celebrarán las oposiciones a Secundaria con 2.900 plazas
El año que viene se celebrarán las oposiciones a Secundaria con 2.900 plazaslarazon

La Consejería de Educación ya tiene elaborado un borrador de orden para la convocatoria de oposiciones de 2017 al cuerpo de maestros que abordará mañana con los sindicatos en una reunión extraordinaria de la mesa sectorial. El Ejecutivo andaluz sigue dando pasos hacia adelante aunque el contexto es de incertidumbre. Los Presupuestos Generales del Estado son los que dotan de seguridad jurídica a la convocatoria, pero la negociación de las cuentas se perfila larga y complicada. Más aún teniendo en cuenta episodios recientes como el rechazo en el Congreso por parte de la oposición del decreto-ley de la estiba. Como vía intermedia, el Gobierno está estudiando una fórmula legal para sacar en plazo las oposiciones a maestros y las de militares y guardias civiles, que también están afectados por el retraso presupuestario. Son muchos los opositores que llevan meses estudiando y están pendientes de que se despeje el horizonte. Hay que tener en cuenta que en las últimas oposiciones de Infantil y Primaria, que se desarrollaron a finales de junio de 2015 –quedan apenas tres meses–, se presentaron 30.000 candidatos.

Las dudas sobre el marco jurídico ya están produciendo un retraso en el calendario habitual. En cualquier caso, si la Junta llega a un acuerdo mañana con los sindicatos –también abordará el proyecto de orden para el ingreso de profesores de Música y Artes Escénicas– puede estar en disposición de que el Consejo de Gobierno apruebe formalmente la convocatoria de plazas a finales de este mes. El próximo martes 28 es una fecha posible, aunque no definitiva. La Junta aprobó la convocatoria de Primaria de hace dos años el 10 de marzo. Y la de Secundaria de 2016 el 9 de febrero.

La oferta docente es conocida. Algo más de 2.400 plazas aunque, al igual que ha ocurrido en otras convocatorias, la Consejería de Educación hace una oferta en diferido para celebrar en años alternos las del cuerpo de maestros y Secundaria. Concretamente, para 2017 hay previstas 625 plazas de Inglés, 602 de Francés, 130 de Música, 350 de Pedagogía Terapéutica y 180 de Audición y Lenguaje. En total, 1.887 plazas, según recoge el borrador del decreto de la Junta consultado por este periódico.

No es el primer sobresalto que sufren los opositores al cuerpo de maestros, ya que la decisión de la Junta, conocida en el mes de diciembre, de no convocar plazas para las especialidades de Primaria e Infantil dejó en la estacada a miles de candidatos que llevaban ya varios meses estudiando. Está por ver, asimismo, cuál será la tasa de reposición, uno de los principales caballos de batalla de los sindicatos. Actualmente está establecida en el cien por cien para sectores estratégicos como la educación, pero lo que reclaman las plataformas sindicales es que se libere para que las comunidades puedan cubrir el déficit de docentes generado durante los años en los que ha estado limitada al diez y al cincuenta por ciento: esto es, por cada cien profesionales jubilados, sólo se han repuesto diez o cincuenta en el mejor de los casos. La reducción de la natalidad ha amortiguado la caída de contratación, pero aún así el déficit, que se está cubriendo con plantilla interina, es alto. Hay que recordar que fue precisamente la decisión de la Junta de desafiar la tasa de reposición lo que provocó la anulación de la convocatoria de oposiciones de Secundaria en 2012 al interponer el Gobierno un recurso de inconstitucionalidad. Las primeras oposiciones con tasa de reposición al cien por cien después de la limitación fueron las de Secundaria de 2016.

Además de la incertidumbre jurídica, los opositores se enfrentan a otro problema y es el efecto llamada para las comunidades que han decidido no convocar proceso selectivo. Andalucía o Cataluña siguen adelante. Pero hay regiones como Extremadura, Murcia, Castilla-La Mancha o la Comunidad Valenciana que han dado marcha atrás esgrimiendo precisamente la ausencia de un marco legal.