«Mi mujer se moría y el 112 me dijo que sólo había un médico para las urgencias»

«Hace falta más dotación de plazas. El sistema de emergencias sanitarias hace aguas por todas partes», denuncia el Sindicato Médico

Los afectados denuncian que solicitaron un médico y sólo había disponibles ambulancias para el traslado
Los afectados denuncian que solicitaron un médico y sólo había disponibles ambulancias para el traslado

«Hace falta más dotación de plazas. El sistema de emergencias sanitarias hace aguas por todas partes», denuncia el Sindicato Médico

La semana previa, María del Carmen Menacho, de 58 años, fue atendida en el centro Doña Mencía de Córdoba al sentir «ahogo, asfixia» e incapacidad para andar. La monitorizaron en el propio centro de salud y le dispensaron suero. La paciente presentaba el ritmo cardíaco alto y la tensión descompensada. Ante la posibilidad de tratarse de una angina de pecho, la trasladaron al Hospital de Cabra, donde fue ingresada «en Críticos». Allí, «se desvaneció» y el monitor llegó a ponerse «a cero, como en las películas». Tras un masaje cardíaco, recuperó el conocimiento y las constantes vitales se estabilizaron. Pasó a la UCI, donde le regularon la tensión y el ritmo cardíaco. Posteriormente, le recomendaron el traslado a su provincia de residencia, Sevilla, y le dieron cita con el cardiólogo en una semana, que le recetó inyecciones de Heparina, previo al Sintrom. Al segundo día en Sevilla, a la paciente «le pasó como en el hospital» de Cabra. Al ir al baño, «se vuelve a morir», denuncia a LA RAZÓN su marido Joaquín Trigo. «Boca tensa», vómitos, etc., describe. Ante esta situación, llamó al 112, solicitando «un médico» y «por favor, que no tarden». Como su mujer seguía «sin conocimiento» y las urgencias no venían, volvió a llamar de nuevo. Entonces es cuando desde el 112 le reconocen que «sólo hay un médico y está atendiendo a otros pacientes». Literalmente, el operador le transmite a Joaquín Trigo que «no hay médico» y que le puede mandar en todo caso un transporte.

La paciente recuperó el conocimiento, lo que, junto a la llegada de su hijo y la falta de respuesta de las emergencias, motivó el traslado por medios propios al hospital, avisando de todo ello al 112, que, a su vez, señaló que alertaría al hospital para que estuvieran preparados. De camino al centro hospitalario, incluso, se cruzaron con una ambulancia que «probablemente era la que habían mandado». Los hechos datan del pasado 5 de abril. La primera llamada se produjo a las 23:34 horas; la segunda, a las 00:02 horas; y la tercera, a las 00:05 horas. Por su parte, desde el 112 devolvieron la llamada a las 00:17 y las 00:31, señalan los afectados y confirma la Junta. En el hospital indicaron que el cuadro que presentaba la paciente es de «mucho riesgo», al tratarse de una persona «hipertensa», que «no tiene tiroides» y que llevaba «varias semanas con un ritmo de trabajo muy fuerte y mucha tensión». Le diagnosticaron una «fibrilación auricular», esto es, «un defecto en una aurícula». Los afectados destacan el buen servicio dispensado en los hospitales tanto de Cabra como de Sevilla pero lamentan que, después de «negar en tantas ocasiones las autoridades públicas que se hayan producido recortes» en ‘la joya de la corona’, la Sanidad» les aseguraran que «sólo hay un médico para todas las urgencias». Fuentes médicas consultadas por este periódico dan «total credibilidad» al caso e, incluso, exponen alguna situación similar vivida en primera persona. «Suelen mandar un celador con las urgencias», indican.

El presidente del Sindicato Médico de Sevilla, Antonio Gutiérrez, confirmó a LA RAZÓN que, aunque «hay más de un médico», «no es raro que sólo manden un transporte» y denunció «el mal estado del servicio de urgencias». «Si para un facultativo es complicado» conocer la gravedad de una urgencia por teléfono, «para la persona que atiende en el 112, que ni son sanitarios y ni están capacitadas para un triaje, más aún». «Es lo que tenemos. No se reponen efectivos y no se sustituyen bajas. Las emergencias sanitarias hacen aguas por todas partes y los médicos tienen urgencias a la espera mientras atienden otros casos», lamentó. «Hace falta más dotación. No es raro, por ejemplo, que el helicóptero del 061 no salga por falta de personal», denunció.

La Junta confirmó «la llamada para esta asistencia», de la que no ofreció detalles «por la ley de confidencialidad». Desde la administración, señalaron que «todos los pacientes se clasifican según gravedad tras una primera valoración en el centro coordinador provincial, en la que se tienen en cuenta los síntomas que refiere el paciente o la familia y los antecedentes clínicos». «Los recursos disponibles se priorizan según esta clasificación de gravedad realizada. En todos los casos se solicita que ante cualquier cambio en la situación del paciente avisen a la sala y se evalúa la evolución del paciente por si hubiera empeoramiento», resaltaron.

La Junta señala que había dotación de médicos, sin especificar cuántos, pero «coincidieron varias solicitudes y los equipos estaban atendiendo dichas asistencias con el nivel de prioridad que viene en la respuesta».