Podemos cava la trinchera: «Vox es un excremento del PP»

Marín ve «tocada» a Díaz y los populares critican que Sánchez apele al 155 sin aplicarlo en Cataluña

José María González «Kichi» junto a Teresa Rodríguez, líder de Adelante Andalucía / Foto: La Razón
José María González «Kichi» junto a Teresa Rodríguez, líder de Adelante Andalucía / Foto: La Razón

Marín ve «tocada» a Díaz y los populares critican que Sánchez apele al 155 sin aplicarlo en Cataluña

«Lo terrible es el borde, no el abismo», según la poeta colombiana Piedad Bonett. Los resultados del pasado 2D y su (falta de) digestión posterior ha llevado a las formaciones de la izquierda –PSOE y Adelante Andalucía– a, lejos de unirse para construir un bloque o acordar los puestos de la mesa que favorecieran el contrapeso de los grupos de derecha, a sacar la bandera del «antifascismo» en una recreación «guerracivilista» de la política. Los líderes de PSOE y Adelante Andalucía están a un paso de repartir y firmar carnés de demócratas a las puertas de las instituciones, obviando que 400.000 andaluces han votado con tanta legitimidad al partido de Santiago Abascal, que incluye entre sus postulados la derogación de la autonomía, como los 600.000 que han votado a Adelante, que incluye en su ideario el fin de la Monarquía. El alcalde de Cádiz, José María González «Kichi», uno de los líderes de la facción anticapitalista de Podemos (Por Cádiz Sí Se Puede es la marca blanca en la Caleta) y pareja de la cabeza de lista de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, llevó al Pleno del Ayuntamiento gaditano este enfrentamiento en una respuesta al Grupo Popular: «Fíjense si son un partido ustedes ya en retirada que se están descomponiendo hasta por dentro, hasta de sus propias entrañas están ustedes echando restos en forma de excrementos que se llaman Vox». El partido de Abascal, que ante las miradas desafiantes de Adelante Andalucía en la sesión de composición del Parlamento, se limitó al lacónico pero tajante «juro por España», respondió a través de su número 1 en Andalucía, Francisco Serrano: «Si algo huele a podrido en Andalucía es el viejo y rancio comunismo de Kichi y sus secuaces, no el aire fresco que ha traído el cambio de Vox». Serrano añadió que «cuando levantemos las alfombras, encontraremos los excrementos de 36 años de izquierda, paro y corrupción».

Por su parte, la consejera de Igualdad y Políticas Sociales en funciones y diputada del PSOE-A por Granada, María José Sánchez Rubio, llamó a «luchar» para evitar que un partido de «ultraderecha, racista, xenófobo y machista» como a su juicio es Vox tenga un papel «muy relevante» en el Gobierno andaluz. Sánchez Rubio señaló que Vox es «un grupo racista con sus planteamientos, xenófobo» y «machista porque no pretende respetar la Ley de Violencia de Género». Las principales críticas del PSOE se dirigen a Cs, formación a la que pide que «no mienta a los andaluces», porque «le va a dar cabida a la ultraderecha» y lo va a hacer «en contra del Partido Liberal europeo, que está llamando la atención» al partido de Rivera. El también consejero en funciones Ramírez de Arellano pidió «coherencia» a Cs vía Twitter amparado en dos informaciones periodísticas, en una de las cuales se entrecomillan unas palabras de Rivera tachando «hace dos semanas» de «populista» a Vox, y en otra se recogen unas declaraciones de la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet, de Cs, indicando que «desprestigiar a Vox es menospreciar a sus votantes». Desde Cs, Juan Marín señaló que ve «tocada» a Susana Díaz y recomendó, aludiendo a su «falta de humildad», asumir el resultado de las urnas: «El problema es suyo, no de los demás». El secretario general del PP, Teodoro García Egea criticó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por «amenazar con aplicar el 155 en Andalucía porque gobierne el PP y no en Cataluña».