Un senador del PSOE consta en el profesorado del máster de los ERE

Caballos admite que cobró como ponente pero dice desconocer que lo financiara el «fondo de reptiles»

Caballos admite que cobró como ponente pero dice desconocer que lo financiara el «fondo de reptiles»

El «macroproceso» de los expedientes de regulación de empleo (ERE) presuntamente fraudulento se ha convertido en un río múltiple con muchas corrientes para bucear. En una de ellas se investiga la ayuda de 30.000 euros con cargo a la partida 31L, el llamado «fondo de reptiles», que la Junta concedió en 2007 a la Universidad de Sevilla (US) para poner en marcha un máster en «Gestión Integral de Asociaciones sin Ánimo de Lucro: Fundaciones y ONG». En esta pieza se han arrastrado datos del diputado autonómico y secretario de Acción Electoral y Programa en la actual Ejecutiva del PSOE-A, Carmelo Gómez, pese a que él niega haber realizado la actividad formativa. Pero el suyo no es el único nombre ligado a ese partido y a esa causa que le consta al juzgado sevillano que instruye el «caso ERE». Entre la documentación que obra en poder de dicho órgano judicial aparece otro, según ha podido comprobar LA RAZÓN, y es el del senador designado por el Parlamento de Andalucía José Caballos.

El máster propio de la universidad sevillana estaba conformada por 17 módulos/asignaturas y en algunas de ellas se contó con un ponente que era «un profesional vinculado directamente con la temática a abordar» en las mismas. En los documentos consultados por este periódico se explica que se llevarían a cabo ponencias que desembocarían en debates-coloquios, a las que los alumnos debían asistir para realizar luego en alguna ocasión un resumen evaluable. En concreto en dos de las materias impartidas, las etiquetadas como «Experiencias en ENL» y «Sistema asociativo», aparece entre el profesorado la presencia de Caballos. Se refleja que no formaba parte de la institución universitaria y se engarza al rótulo «Parlamento de Andalucía-Senado». Al socialista se cosen dos pagos en el apartado de remuneraciones a los docentes externos: uno de 975 euros por un global de 13 «horas teóricas», a razón de 75 euros cada una; y otro por nueve «horas de otras actividades docentes (HOA)», a 30 cada una, lo que supusieron un montante de 270. En conjunto su participación en el máster con presuntos becados «fantasma» como Gómez, se saldó por un total de 1.245 euros.

Caballos, actual miembro suplente de la Diputación Permanente del Senado e integrado en varias comisiones de aquél, nunca ha ocupado un puesto en un Ejecutivo autonómico, aunque sí cuenta con una larga trayectoria en el Parlamento regional, en el que atesoró escaño de forma ininterrumpida desde la primera legislatura de éste, en 1982, hasta 2015. Y ello pese a haber padecido travesías del desierto en su partido, por pérdida de confianza de los líderes de éste.

LA RAZÓN contactó ayer con él para recabar su versión de lo sucedido en el ya poco tapiado máster universitario. Confirmó que dio «dos ponencias o charlas» y asistió a sus correspondientes coloquios. Relató que lo «llamaron» de la universidad, aunque no recordaba quién al haber transcurrido mucho tiempo, y que pidió permiso a «la Comisión del Estatuto del Diputado de la Cámara», que lo autorizó al considerar que era compatible con su acción parlamentaria. Reconoció también que cobró por su participación en el mismo, para matizar a renglón seguido que «lo declaró» ante Hacienda y asegurar que desconocía que el máster había sido financiado con cargo a la ya famosa partida presupuestaria 31L. Hizo hincapié en que es habitual que desde la universidad, no sólo la de Sevilla, se cuente con diputados «de todos los grupos» como ponentes y preguntado por la asistencia del becado «fantasma» Carmelo Gómez al curso investigado contestó: «Yo no lo vi».

Más datos

* Estaba previsto que el senador José Caballos declarara como testigo en el juicio de la pieza política del «caso ERE» que ya se celebra, pero al final no fue así, al renunciar la defensa del ex presidente de la Junta José Antonio Griñán, uno de los investigados en la causa, a su comparecencia.

*Los representantes procesales del PP-A, Luis García Navarro y Lourdes Fuster, se preguntaron entonces qué «temían que se descubriera» en su declaración y recordaron que el hijo del socialista trabajaba como directivo en una de las empresas de la sierra Norte sevillana que recibió ayudas analizadas ahora en el «caso ERE».