Política

Ávila clausura su Año Jubilar Teresiano con una invitación a superar todo pesimismo

Abulenses y peregrinos se echan a la calle en el cierre de la Puerta Santa, con la presencia de las consejeras Alicia García y María Josefa García-Cirac, así como de la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones

El obispo de Ávila, Jesús García Burillo, se dirige a los numerosos asistentes en la Plaza de la Santa, en presencia de Virginia Barcones, María Josefa García-Cirac, José Luis Rivas y Alicia García
El obispo de Ávila, Jesús García Burillo, se dirige a los numerosos asistentes en la Plaza de la Santa, en presencia de Virginia Barcones, María Josefa García-Cirac, José Luis Rivas y Alicia García

Con la celebración de la eucaristía en la Catedral abulense de El Salvador, que estará presidida por el obispo de la Diócesis, Monseñor Jesús García Burillo, y la posterior procesión por las calles más céntricas de la ciudad, Ávila pone hoy lunes, en el Día de Santa Teresa de Jesús, el punto y final al primer Año Jubilar Teresiano. Un hecho histórico concedido a la ciudad de Ávila por el Papa Francisco, con el objetivo de que la mística abulense sea cada vez más conocida y amada, y que su magisterio espiritual sea cada vez más patrimonio común de todos los creyentes.

Pero el broche de oro a esta celebración se ponía en la tarde de ayer cuando el obispo abulense tomaba la llave de la Puerta Santa, en la casa natal de Teresa de Jesús, para proceder a su cierre hasta dentro de cinco años. Un acto que, a pesar del tiempo desapacible por el huracán «Leslie», congregaba en la Plaza de La Santa a numerosos abulenses, fieles y peregrinos, además de representantes del mundo de la política, como las consejeras de Familia y Cultura, Alicia García y María Josefa García-Cirac, respectivamente, en representación de la Junta, y de la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones.

Todos ellos acompañaban después a las autoridades religiosas, entre las que se encontraba también el Vicario General de la Orden del Carmelo, el Padre Agustí Borrell, durante el traslado de la imagen de La Santa, de Gregorio Fernández, por anderos en procesión hasta la Catedral, seguida igualmente por miles de abulenses en las calles.

Pero antes, y tras cerrar la Puerta, el obispo de Ávila se dirigía a los presentes con unas palabras en las que destacaba el «fruto espiritual» que ha supuesto para la Diócesis este Año Jubilar. Igualmente, Monseñor García Burillo invitaba a los fieles y peregrinos a que hagan suyas las propias palabras que transmitía Teresa de Jesús en su vida, y en las que animaba a no quedarse parados, a servir a los demás, especialmente a los que más lo necesitan, y a superar cualquier pesimismo.

Tanto el Carmelo como la Diócesis de Ávila han valorado de forma muy positiva esta primer Año Jubila Teresiano, y coinciden en el «gran interés» que ha despertado entre los peregrinos y abulenses por lucrar la indulgencia, que en definitiva es el punto central de este Jubileo.

Desde el Ayuntamiento de Ávila, por su parte, consideran que se han cumplido «con creces» las expectativas, especialmente en materia turística, cultural y económica. «Se han puesto las bases de lo que serán los próximos años jubilares», apuntan desde el Consistorio que dirige José Luis Rivas, también presente en los actos de ayer.