Cada vez más madres optan por alargar el tiempo dedicado a dar el pecho a sus hijos

Apego Lácteo Zamora anima a prolongar este hábito por los beneficios para los bebés amamantados

Un grupo de padres asiste a una de las charlas que imparten desde esta asociación zamorana
Un grupo de padres asiste a una de las charlas que imparten desde esta asociación zamorana

Con la idea de reivindicar el derecho de todas las mujeres a amamantar a sus hijos durante todo el tiempo que los deseen, con el consiguiente apoyo social y profesional necesario para ello, nacía en la capital zamorana la asociación Apego Lácteo, surgida a través de un grupo de madres con niños pequeños que se reunía con anterioridad. Han pasado ya varios años desde entonces, y la cultura de la lactancia va contando cada vez con más adeptas, más madres que deciden dar el pecho a sus bebés el máximo tiempo posible. Pero aún hay mucho trabajo por delante para concienciar a la sociedad, y en especial a las principales protagonistas, tal y como señalan a LA RAZÓN la presidenta de la Asociación, Antonia Luengo, y una de sus portavoces, la enfermera Sonia Merino de Frutos.

Y es que son numerosas las ventajas que tiene el hecho de amamantar a los recién nacidos, en especial durante los primeros seis meses de vida. «Las madres se recuperan más fácilmente del parto y puede ser beneficioso para combatir el cáncer de mama o de útero. Además, Luengo destaca las bondades de la lactancia a la hora de prevenir enfermedades del niño. «Durante el embarazo, la mamá va acumulando grasa que luego con la lactancia se va perdiendo más fácilmente», asegura la enfermera que también indica que para los niños que reciben la leche materna «enferman menos, es más difícil que tengan obesidad o diabetes, así como problemas de infecciones respiratorias o alergias.

Pero tambien confiesa que hay otros inconvenientes y que, en ocasiones, echa para atrás a las madres, como el hecho del dolor que sufren al amamantar, que el bebé no coja el peso idóneo, problemas de infecciones o casos de mastitis. A ello se une el inconveniente de que cuando la madre se incorpora a su puesto laboral, deja a un lado la lactancia, e incluso «la comodidad del biberón para que lo pueda dar al recién nacido su pareja», declara.

«La clave está en la aparición del biberón y de las leches artificiales a mediados del siglo XX y las mujeres de hoy en día raramente han visto amamantar a otras personas en sus ambientes más próximos», lamenta Merino. No obstante, señalan que cada vez más la Gerencia regional de Salud está poniendo en marcha varios programas para recuperar la cultura de la lactancia y que las administraciones, en este caso el Ayuntamiento y la Diputación de Zamora, les apoya con subvenciones para charlas, talleres y conferencias y llegar a más personas, y eso está ayudando. La asociación realizan reuniones mensuales donde las mujeres asisten con sus bebés y pueden resolver todas su dudas. En casos urgentes, incluso las asesoras de Apego Lácteo acuden a su propio domicilio. También elabora publicaciones de información y manuales de apoyo a madres y participa en proyectos culturales, como el patrocinio de la muestra Maternitas», de Miguel Elías en el Museo Etnográfico de Zamora.