Denuncian un presunto uso electoral fraudulento en la visita de Pedro Sánchez a Valladolid

La Coordinadora contra el Narcotráfico de Pajarillos acusa al Ayuntamiento de utilizar la vieja táctica de meter la basura debajo de la alfombra y obviar los verdaderos problemas del barrio en la fugaz estancia del presidente en funciones

Imágenes de enseres tirados en las aceras de algunas calles del barrio de Pajarillos el lunes, justo un día antes de la visita de Sánchez
Imágenes de enseres tirados en las aceras de algunas calles del barrio de Pajarillos el lunes, justo un día antes de la visita de Sánchez

Si ayer martes era el candidato del PP al Congreso de los Diputados por Valladolid, José Ángel Alonso, quien dejaba entrever que la visita al barrio vallisoletano de Pajarillos del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, podría ser constitutiva de un acto electoral fraudulento y que iban a estudiar y analizar con lupa cada movimiento, este miércoles ha sido la Coordinadora contra el Narcotráfico de esta zona -la más conflictiva de la ciudad, donde el miedo, la indignación y el deterioro de la convivencia se han instalado entre los vecinos como si fuese lo más normal del mundo-, la que mete el dedo en la llaga. Y lo hace al criticar el “adecentado” exprés que experimentaba este martes el barrio aprovechando la visita del candidato socialista, en lo que supone, según cuentan en un comunicado al que ha tenido acceso este periódico, una gran diferencia respecto a la imagen habitual que había un día antes, “con las calles llenas de desperdicios y restos de obras ilegales sin recoger, desperdigados por todas las aceras que es lo que se suele ver cada día en el barrio”, como denunciaba a este periódico una vecina, miembro de la Coordinadora.

Una mujer, visiblemente enfadada y hastiada con lo que está ocurriendo en su barrio de toda la vida, que se saltaba los cordones policiales de seguridad para acercarse a los numerosos periodistas presentes para mostrarles fotos de sofás, colchones o muebles destrozados desplegados en las aceras del barrio este martes como si fueran el salón de una casa, así como otras de operarios municipales apresurándose a cambiar varias placas rotas de las fachadas que habían sido hace poco rehabilitadas para que estuviera todo a punto cuando llegara Sánchez.

Esta situación ha ahondado en la herida que supura entre el vecindario, y que se veía antes de la llegada de Sánchez cuando el alcalde Óscar Puente se reunía en plena calle con un grupo de vecinos tremendamente indignados y que mostraban al primer edil su malestar.

Desde la Coordinadora creen que en esta limpieza relámpago ha podido haber un uso de recursos municipales para un acto electoral, lo que está prohibido según la Ley Orgánica de Régimen Electoral General. Llueve sobre mojado en el caso de Pedro Sánchez, expedientado hace apenas unos días por la entrevista que concedió en los salones de La Moncloa al programa de La Sexta “Al Rojo Vivo”, .

La plataforma contra el Narcotráfico dejan en manos de la Junta Electoral de Zona la decisión final, pero recuerda en el texto enviado que lo ocurrido este martes en el barrio “es cuando menos moralmente cuestionable” e insiste en que se debería abrir una investigación. “Han usado la vieja táctica de meter la basura debajo de la alfombra y obviar los verdaderos problemas del barrio, que son el narcotráfico, el incivismo, la inseguridad y la suciedad y creemos que no se debe hacer política con cuestiones tan serias y dramáticas para la convivencia”, denuncia la Coordinadora en el comunicado.

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, por su parte, se ha defendido de las críticas asegurando que trayendo a Pedro Sánchez al barrio de Pajarillos se ha demostrado el "compromiso"que el PSOE tiene para con esta zona, y ha lamentado que los vecinos no lo vean así. “Hagamos lo que hagamos siempre nos van a criticar, si limpiamos, porque limpiamos, y si no limpiamos, porque llevamos al presidente por lugares así”, apunta, mientras asegura que el problema de delincuencia en el barrio no se soluciona colocando agentes en cada esquina, sino con medidas sociales, educativas y de erradicación de la infravivienda.