El comité de empresa de Peal pide la dimisión de los dirigentes socialistas en las cuencas mineras

Aseguran sentirse «engañados por falta de una implicación contundente con el carbón»

Trabajadores de Peal, la contrata de la Hullera Vasco Leonesa, durante una de sus últimas manifestaciones en Ponferrada
Trabajadores de Peal, la contrata de la Hullera Vasco Leonesa, durante una de sus últimas manifestaciones en Ponferrada

El anunció de cierre de la central térmica de la localidad leonesa de La Robla es la gota que ha colmado el vaso de la paciencia del comité de empresa de Peal, la contrata de la Hullera Vasco Leonesa, cuyos trabajadores están inmersos en un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de extinción. Personas que llevan tiempo reivindicando ser incluidos en el plan social firmado con el Gobierno sobre la transición de la minería, y que ahora, con este cierre, se sienten otra vez «engañados».

Por ello reclaman la dimisión de todos los dirigentes socialistas en las cuencas mineras afectadas. Partido al que culpan principalmente de la situación de la minería del carbón. «En todas las reuniones y concentraciones en las que hemos estado juntos siempre nos han transmitido su sensibilidad y lo injusto d ela situación que estamos viviendo y, en algunos casos, además, se nos decía que la apuesta del PSOE era la de dar continuidad al sector», aseguran fuentes del comité de empresa, desde donde aseguran que «más allá de fotos y buenas palabras», lo único que han encontrado de los socialistas es «ninguna solución ni implicación de nadie de este partido a nivel local, provincial e incluso autonómico o del propio Gobierno». Al respecto, recuerdan que durante la reunión que mantuvieron no hace mucho con la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, ésta reconoció desconocer la urgencia de la situación -en el caso de Peal está previsto un Expediente de Regulación de Empleo inminente para toda la plantilla- y aunque escuchó las peticiones de los trabajadores leoneses para que se pida a las compañías eléctricas, y en concreto a la central de La Robla, que firme contratos de suministro de carbón que permitan paralizar el ERE, «a la visat está que no se ha hecho nada». «A la central de La Robla no se le ha dado la seguridad necesaria para rentabilizar las inversiones a realizar para que se pudiera seguir con la quema de carbón autóctono y de esta forma poder llevar a cabo una transición energética menos traumática», denuncian desde el comité de empresa de Peal, tras la reunión de urgencia que han mantenido al conocerse la decisión de Naturgy, la antigua Gas Natural, de cerrar la planta leonesa.

Los trabajadores de Peal denuncian la «indefensión» en la que se encuentran y temen quedarse en la calle sin un plan social y sin alternativas de futuro para las cuencas mineras.

Con los cierres de Anllares, Compostilla, en Cubillos del Sil, y La Robla, la provincia de León se queda sin centrales térmicas. Al menos, Naturgy ha trasladado a las administraciones un plan de adecuación para los 80 trabajadores directos que componen la plantilla actual de la central de La Robla, y también para los de las empresas auxiliares.

Así, para la plantilla se prevé continuidad en los contratos a través de los trabajos de desmantelamiento de las instalaciones, además de la reubicación en otras unidades de la empresa, así como salidas pactadas. Por su parte, la empresa también se ha comprometido a favorecer la contratación de los trabajadores de las empresas auxiliares en los trabajos de cierre y desmantelamiento, mientras que se pretende negociar un plan de empleo alternativo.