El consumo de fármacos para el colesterol se dispara en la Región en los últimos años

La prescripción de estatinas, así como de otros agentes modificadores de lípidos como los fibratos, los ácidos omega 3 y la ezetimiba, aumenta más de un 10 por ciento desde 2014 en Castilla y León

La prescripción de fármacos para el colesterol como estatinas, así como de otros agentes modificadores de lípidos como los fibratos, los ácidos omega 3 y la ezetimiba, ha aumentado más de un 10 por ciento en el último lustro en Castilla y León. La preocupación por mantener a raya el colesterol se ha traducido en los últimos años en un incremento significativo del consumo de fármacos orientados a disminuir sus niveles.

Así, según los datos facilitados por la Consejería de Sanidad de Castilla y León, se ha pasado de los 3,92 millones de envases recetados en 2014 a los 4,34 dispensados en las farmacias en el año 2018. La hipercolesterolemia, uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, la principal causa de mortalidad en España, ha provocado que en el primer semestre de 2019 las farmacias de la Comunidad hayan despachado 2,15 millones de cajas.

En este contexto, la provincia de León se sitúa a la cabeza con 910.391 envases prescritos en 2018 -algo más de 449.000 entre enero y junio de 2019-, pero es la que experimenta el menor incremento en los últimos cinco años (5,8 por ciento).

Le siguen Valladolid (794.218, 13,5 por ciento); Burgos (632.611, 8,9 por ciento); Salamanca (630.021, 12,6 por ciento); Zamora (381.444, 12 por ciento); Ávila (357.434, 7,9 por ciento); Palencia (276.114, 16,5 por ciento); Segovia (224.720, 12,4 por ciento); y Soria (133.737, 11,8 por ciento).

Su crecimiento ha sido progresivo, al igual que el del número de diagnosticados de hipercolesterolemia: un total de 562.264 en el conjunto de Castilla y León. Pacientes que tratan de limitar la presencia en las células de su organismo de una sustancia natural que se fabrica en el hígado (también se obtiene de ciertos alimentos) e interviene en la formación de los ácidos biliares importantes para la digestión de las grasas, entre otras.