El deporte femenino avanza en la Región pero la brecha de género sigue igual que hace diez años

Castilla y León está en el vagón de cola, ya que solo una de cada cinco licencias federativas del país es de una mujer

La jugadora de balonmano vallisoletana, ex del Aula Cultural, Amaia González de Garibay, durante un partido
La jugadora de balonmano vallisoletana, ex del Aula Cultural, Amaia González de Garibay, durante un partido

Lejos de cerrarse, la brecha de género en el deporte de Castilla y León continúa abriéndose. Y es que el porcentaje de licencias federativas femeninas respecto a las masculinas, se ha reducido ligeramente en la última década en la Comunidad. Si en el año 2009 representaban el 20 por ciento, con algo más de 38.000 fichas, el pasado año este porcentaje se redujo en mil, según datos del Ministerio de Cultura.

La evolución de la Comunidad, que contrasta con la mejora en el conjunto de España, y es que las licencias de mujeres pasaron de representar el 19,72 al 22,98 por ciento, sitúa a Castilla y León en el vagón de cola deporte femenino. En el lado extremo se sitúa Navarra, donde la tasa del deporte femenino alcanza el 28,20 por ciento, Madrid (27,56 por ciento), País Vasco (26,44 por ciento), La Rioja (25,64 por ciento), Cataluña (25,53 por ciento).

Después de tocar fondo en 2013 como consecuencia de la crisis económica, cuando en Castilla y León se desplomaron hasta las 167.511, el número de licencias federativas se ha ido incrementado paulatinamente y suma ya cinco años seguidos de subidas, hasta las 184.000 del pasado año. No obstante, todavía se está lejos de las 188.545 alcanzadas en el año 2009.

Pese a esta realidad que describen la cifras, las deportistas castellanas y leonesas de primer nivel aseguran que en los últimos años se han dado importante pasos importantes para incrementar la práctica deportiva entre las mujeres gracias a la repercusión de los éxitos del deporte femenino de élite. Para la leonesa Carolina Rodríguez, olímpica en gimnasia rítmica en Atenas 2004, Londres 2012 y Río 2016, los avances en el deporte femenino son evidentes en los últimos años y así lo demuestran hechos como que en los últimos Juegos Olímpicos las mujeres lograran más metales que los hombres o que en el Centro de Alto Rendimiento de León las chicas sean mayoría. No obstante, reconoce que aunque cada vez son más mujeres las que practican deporte a nivel amateur, afirma que la brecha con los hombres sigue siendo una realidad, ya sea en el salario o en la presencia de mujeres en los órganos de dirección de las empresas. «Se avanza, pero aún nos queda mucho camino por recorrer».

En términos similares se pronuncia la balonmanista vallisoletana Amaia González de Garibay, formada en las filas del Aula Cultural, para quien la igualdad de la mujer en el deporte «es un proceso lento que a mí, como mujer y como deportista, me entristece», y pide a las instituciones que se involucren mucho más. Por su parte, la palentina Ainoa Campo, del Madrid CFF, equipo que milita en la Prima División de fútbol femenino -Liga Iberdrola-, resalta que en el caso del fútbol femenino las diferencias entre Castilla y León otras comunidades como Madrid son abismales. «Antes de recalar en Madrid, cuando jugaba en Valladolid, tenía que recorrer más de cien kilómetros de ida y otro tantos de vuelta cuando tenía entrenamiento o partido».