El proyecto de recuperar y revitalizar el tren «Ponfeblino» vuelve a cobrar vida

La prioridad será comprar las vías y hacerse con la concesión del ferrocarril

La mítica locomotora número 31 de Ponfeblino arrancó por última vez hace dos años ante una gran expectación
La mítica locomotora número 31 de Ponfeblino arrancó por última vez hace dos años ante una gran expectación

Corría el año 1983 cuando se cerraba al transporte público el tren que unía Ponferrada con Villablino, más conocida como «Ponfeblino» aunque continuaría funcionando seis años más para transportar carbón hasta la central térmica de Compostilla. Durante décadas, desde el año 1943, este tren correo trasladó a miles de pasajeros y a generaciones de bercianos y lacianiegos. Relegada en el ovido, hace unos años retornaba al Museo del Ferrocarril, donde en mayo de 2013, volvió a silbar y a rugir como antaño en un acto emotivo y también reivindicativo, con un objetivo claro: dar vida a un tren turístico que dé vida a la cuenca minera del Sil.

Dos años después, el Consorcio de Ponfeblino acaba de resucitar con el objeto de revitalizar estye proyecto, anclado y paralizado desde hace años, y que puede convertirse en un atractivo turístico importante, que ayude a paliar la problemática que está viviendo en estos últimos meses el sector minero.

Ahora se pretende hacerse con la concesión de este ferrocarril, cuya titularidad corresponde al Coto Minero Cantábrico (CMC) y que en estos momentos se encuenta en venta por su administrador concursal. Un consorcio que se acaba de constituir y del que forman parte los ayuntamientosd de Ponferrada, Cubillos, Toreno, Páramo del Sil, Palacios del Sil y Villablino con la Asociación de Amigos del Ferrocarril del Bierzo y el Consejo Comarcal, que lleva paralizado desde el año 2006. Se pretende que en este ente entre la Diputación de León, la Fundación Ciudad de la Energía, la Asociación Cultural Ferroviaria Berciana y el Centro de Iniciativas Turísticas de Santa Marina.

Si finalmente se hacen con las vías del tren, el consorcio comenzaría a trabajar de inmediato para buscar fórmulas para revitalizar este proyecto y para hacer frente al abandono que se ha adueñado de las instalaciones, donde existe mucha vegetación y por los robos constantes de cobre.

La máquina locomotora fue fabricada en Munich (Alemania) por J. A. Maffei y adquirida, posteriormente por la Sociedad Minera Guipuzcoana para el ferrocarril «Plazaola» que unía Pamplona con Lasarte. En 1943 la empresa cedía temporalmente la máquina a la MSP, que finalmente la adquirió por 268.000 pesetas de entonces y la rebautizó como la PV31. Mide 13,10 metros, un ancho de 2,45 metros y pesa 41 toneladas en vacío.