Fugaz visita de Sánchez al barrio más conflictivo de Valladolid, entre críticas vecinales

Decenas de vecinos de Pajarillos esperan al presidente para mostrar su indignación por la suciedad y el narcotráfico

Los vecinos del popular barrio vallisoletano de Pajarillos no aguantan más. Están hartos de la suciedad, de la venta de drogas y de la delincuencia que, según cuentan, campa a sus anchas por la zona "sin que nadie haga algo". Y esta mañana, aprovechaban la fugaz visita del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, de apenas una hora desde su llegada hasta su salida tras el mitin de campaña, a esta zona de la ciudad -la más conflictiva de Valladolid y donde más ha aumentado la actividad delictiva relacionada con la droga, lo que está provocando un constante deterioro de la convivencia-, para expresar su enorme y monumental enfado.

De hecho, Sánchez, que llegaba con una hora de retraso y se bajaba del coche oficial procedente del aeropuerto de Villanubla y protegido por un amplio dispositivo de seguridad, tenía previsto un largo paseo por las casas blancas nuevas del barrio que se quedó en una simple parada de cuatro minutos para la foto y poco más ante el ambiente hostil que se encontraban y no esperaban, como así reconocía el propio alcalde, Óscar Puente, que veía “improcedente” estar más tiempo en la calle por lo que pudiera ocurrir.

El vecindario quería su espacio y tiempo de gloria para alzar la voz y mostrar, ante los numerosos periodistas presentes, su indignación por la inseguridad en la que viven cada día así como denunciar que se sienten abandonados por las administraciones. Y pese a ser un barrio que vota en su mayoría al PSOE -cuatro de cada diez apoyaron a los del puño y la rosa en las últimas elecciones- los vecinos no recibían a Pedro Sánchez con especial cariño y le mostraban especialmente su malestar por el narcotráfico al alza existente en esta zona. "Queremos un barrio limpio de drogas y sin narcotraficantes"o "Aquí, aquí, aquí se vende droga y nadie hace nada"eran algunos de los lemas que coreaban los vecinos a la llegada del candidato socialista.

Minutos antes, el alcalde Óscar Puente se acercaba hasta donde estaban congregados los vecinos para hablar con ellos y trasladarles que el Ayuntamiento está haciendo todo lo posible y lo que está en sus manos para mejorar la calidad de vida en el barrio y que este prospere. Los vecinos le echaban en cara a Puente que nunca limpian y que hoy sí lo han hecho porque venía Pedro Sánchez, y le expresaban igualmente su enojo por la falta de seguridad.

De hecho, una vecina, Gloria Carrillo, miembro de la coordinadora de Pajarillos contra el narcotráfico, señalaba a este periódico que muchas personas mayores del barrio no salen apenas de casa porque tienen miedo a algunos menores de etnia gitana de la zona que se dedican a lanzarles petardos por la calle cuando les ven.

Terminada la visita exprés por el barrio, Sánchez y la comitiva se desplazaban al cercano centro cívico zona este para celebrar un acto electoral también rápido, ya que el presidente tenía que irse a Gijón primero y a Badajoz después, para proseguir con su apretada agenda de campaña.