Herrera asegura que no se cierran líneas de tren y garantiza las conexiones claves

El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, en presencia de José Antonio de Santiago-Juárez con la bancada popular al fondo, responde al líder de la oposición, Óscar López, en el pleno de las Cortes
El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, en presencia de José Antonio de Santiago-Juárez con la bancada popular al fondo, responde al líder de la oposición, Óscar López, en el pleno de las Cortes

El transporte ferroviario de Castilla y León afrontará una racionalización de servicios y horarios, pero no el cierre de líneas deficitarias ni el desmantelamiento de corredores de tren.

Lo aseguró el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, quien, en una respuesta oral del pleno de las Cortes, en la que puso hasta tres ejemplos que ponen a las claras la necesidad de mejorar servicios: apeaderos en los que se bajan cinco personas al año, vagones con cien plazas en las que sólo circulan tres viajeros y billetes que cuestan diez euros al usuario, y a las arcas públicas, otros 300.

«Eso hay que racionalizarlo», sentenció Juan Vicente Herrera, quien, no obstante, señaló que «se van a garantizar todas las conexiones esenciales entre capitales de provincia, además de con localidades fundamentales».

Herrera incidió en la función y la rentabilidad social del transporte y, en ese contexto, recalcó el despliegue de infraestructuras y la apuesta por la intermodalidad aplicados en los últimos años, lo que animó a aprovechar, de cara a que «ningún ciudadano carezca del servicio público que necesite».

«Frente a suprimir, se puede racionalizar, que es compatible con pensar en las personas», consideró el presidente, en respuesta al líder de la oposición, Óscar López, a quien recordó que otros ejecutivos sí echaron el cierre en las líneas Valladolid-Ariza y la Ruta de la Plata, entre otras, de manera que «hoy no podemos abordar la racionalización de horarios o frecuencias entre Valladolid y Soria, no porque no usted tenga voluntad, sino porque un gobierno socialista lo desmanteló en su momento».

López, por su parte, recordó que todas las provincias de Castilla y León se verán afectadas con los planes del Ministerio de Fomento, si bien, Ávila, Segovia, Salamanca, Zamora y León serán las más damnificadas. El líder socialista señaló que «ya teníamos aeropuertos sin aviones, ahora vamos a tener estaciones de ferrocarril en las que no pararán los trenes». Asimismo, lamentó que el Gobierno central «pase la pelota» a la Junta de Castilla y León en este asunto y tildó de «inadmisible, insolidario y una insensatez utilizar criterios de rentabilidad» en este asunto.

Todos deficitarios

Herrera contrarrestó esta afirmación apuntando que de los 34 servicios de media distancia presentes en la Comunidad, 26 se han declarado de obligado servicio, «todos deficitarios», pese a lo cual se mantendrán de forma íntegra.

En otro orden de cosas, Herrera apostó por mirar al frente y «recomponer el diálogo a través de un Consejo Financiero», con el que dar cabida a los 26 grupos financieras presentes en la Comunidad, que serán de Castilla y León, «teniendo sede en cualquier parte del mundo, pero compometiéndose con las necesidades existentes entre las familias, empresas -pequeñas y medianas- de la Región, y en el respaldo a proyectos que supongan más riqueza y creación de empleo.

Juan Vicente Herrera lo defendió así en una respuesta al portavoz del grupo mixto, José María González, quien le inquirió por las alternativas previstas al «fracasado» proyecto financiero anunciado en 2008 para integrar a las seis cajas de ahorro de Castilla y León, de las que no quedará ninguna tras la integración de Ceiss en Unicaja Banco.