La otra ordenación del territorio: la Iglesia se ajusta a un tiempo nuevo en los pueblos

Un sacerdote derrama agua bendita sobre una de las pocas feligresas de ese domingo, en un pueblo de la provincia de Soria
Un sacerdote derrama agua bendita sobre una de las pocas feligresas de ese domingo, en un pueblo de la provincia de Soria

Las once diócesis de la Comunidad llevan años evitando a través de una reordenación pastoral que exista una desatención a los feligreses, debido a las progresivas jubilaciones sacerdotales y a la despoblación del mundo rural. El reagrupamiento parroquial y la asunción por parte de los curas de más parroquias cuando algún compañero se jubila provocan que en seis de las nueve provincias -salvo Zamora, Valladolid y Palencia- haya más de 500 municipios donde los vecinos acuden ocasionalmente a oír misa a localidades cercanas. Ante la falta de eucaristía, han ido surgiendo también las denominadas «celebraciones dominicales en ausencia de presbítero», que dirigen religiosos, seglares y seminaristas.

En estos momentos, la Diócesis de Ávila estudia una nueva reordenación que prevé reducir de 60 a unas 40 las unidades parroquiales de atención pastoral de la provincia. Si ahora cada una de ellas agrupa a una media de seis o siete pueblos, la cifrará subirá hasta los diez o incluso los quince. En la provincia de Salamanca, el proceso de reordenación arrancó hace cuatro años y aún no ha terminado. En la Diócesis de Ciudad Rodrigo, con 121 parroquias y 52 curas que ofician, de momento las misas están garantizadas. En la Diócesis de Salamanca, el vicario de pastoral, Tomás Durán, explica que la unificación de parroquias ha hecho que se pase de las 405 -375 en el mundo rural y 35 en la ciudad- a 53 unidades, 32 distribuidas en la provincia y 21 en la capital.

En León, la Diócesis puso en marcha en octubre de 2004 el nuevo modelo, que agrupa a varias parroquias con un Consejo de Pastoral que promueve la participación activa de los laicos. En noviembre de 2011, el obispo Julián López aprobó un nuevo decreto de actualización que fijó en 58 las unidades pastorales que agrupan las 757 parroquias, 19 filiales y 35 anejo. Sobre esa planta diocesana trabajan 178 sacerdotes, 88 en la ciudad y 90 en el ámbito rural.

Por su parte, la Diócesis de Astorga tiene parroquias en las provincias de León, Zamora y Ourense. En León -que engloba toda la zona de Astorga y El Bierzo- cuenta con 105 sacerdotes párrocos, en Ourense, con 29 y en Zamora, con otros 28. Hay bastantes personas seglares que están formadas para celebrar la Palabra los domingos, y desde hace años un sacerdote atiende a muchos pueblos.

Otra de las provincias que 'tira' de los laicos es Soria. Dada la escasez y elevada edad de los curas, se ha formado a 60 personas que se reparten en grupos de dos o tres en una veintena de poblaciones donde no se puede oficiar una eucaristía y solo se hace puntualmente.

Para la atención pastoral en los núcleos rurales la Diócesis de Segovia cuenta con 330 parroquias y, de ellas, sólo 30 tienen más de 1.000 habitantes. En total hay 90 sacerdotes para la atención pastoral, de los que 70 están en los pueblos y 20 en la capital.

En el caso de la Diócesis de Burgos, como ejemplo, los vecinos de los municipios de comarca de Basconcillos del Tozo se desplazan cada domingo hasta el santuario de la Virgen de la Vega para poder oír misa. Los 250 sacerdotes rurales censados no pueden llegar a todos los municipios.

Este hecho motiva que los vecinos de los 22 municipios de la comarca tengan una sola opción de misa dominical. Pese a la amplitud de la geografía provincial, la Diócesis de Burgos calcula que tan solo en las comarcas del Tozo y de Sedano se dan casos de eucaristías concentradas al no existir suficientes sacerdotes.