La Reina Sofía anima a proyectar en el mundo Las Edades de Cuéllar

Con miles de personas en las calles y la presencia de autoridades de Castilla y León y representantes de la Iglesia, de todas las instituciones y de la sociedad civil, Doña Sofía inaugura en la localidad segoviana la 22 edición de esta muestra de arte sacro

La Reina Sofía llega a una de las sedes de «Reconciliare», ante un numeroso público, acompañada del presidente Juan Vicente Herrera, de Silvia Clemente y del obispo de Segovia, César Augusto Franco Martínez
La Reina Sofía llega a una de las sedes de «Reconciliare», ante un numeroso público, acompañada del presidente Juan Vicente Herrera, de Silvia Clemente y del obispo de Segovia, César Augusto Franco Martínez

Con miles de personas en las calles y la presencia de autoridades de Castilla y León y representantes de la Iglesia, de todas las instituciones y de la sociedad civil, Doña Sofía inaugura en la localidad segoviana la 22 edición de esta muestra de arte sacro.

Entusiasmada con lo que está viendo, la Reina Sofía exclama: «¡Qué maravilla! Hay que darlo a conocer en España y fuera para que vengan y disfruten de toda esta belleza y de su entorno. Es mucho el esfuerzo que se ha puesto. Es un trabajo admirable, cuidando el detalle, tan bien acabado».

Doña Sofía pregunta por la procedencia de las piezas, indaga si han sido restauradas. Elogia la iluminación suave y cálida de algunas tallas.

La Reina está feliz, pero no sólo lo que está viendo es motivo de conversación, se interesa también por la ciudad de Cuéllar. La preocupa especialmente la sequía: «¡Qué llueva! ¡Qué llueva pronto!, ¡Nos hace tanta falta! ¡Las Edades traerán el agua!», exclama con una sonrisa Doña Sofía.

Arropada por representantes de la Iglesia, de todas las instituciones y de la sociedad civil de Castilla y León, Doña Sofía agradece las numerosas muestras de cariño.

A lo largo del recorrido por la villa, los miles de personas que se echaron a las calles no cesaron en gritar «Sofía, Sofía, Sofía», «guapa, guapa y guapa», y de lanzar vítores a los que respondió siempre Doña Sofía con un gesto y una sonrisa, y en muchos momentos se detuvo y se acercó para estrechar las manos de los que allí estaban.

Un día histórico

Los vecinos muestran su satisfacción por un día histórico para Cuéllar. Para ellos, la Reina Sofía es «una gran mujer con un gran saber estar en todo momento», resume una cuellarana, encantada de tener la oportunidad de verla tan de cerca. Por primera vez, un miembro de la familia real paseaba oficialmente por sus calles. «Muy guapa y ha hecho muchas cosas bien, como la Reina Letizia, ahora. Cada una en su momento, son dos grandes reinas», afirma.

A la llegada a cada una de las sedes de la exposición de Las Edades del Hombre en Cuéllar, Doña Sofía era obsequiada con una pieza de música tradicional castellana, interpretada por alumnos de la Escuela Municipal de Dulzaina de Cuéllar.

En cada una de las iglesias que visita la Reina destaca la calidad de las piezas y marca, en todo el momento, el ritmo del recorrido, con conversaciones largas y relajadas con los numerosos artistas que exponen.

«Reconciliare» es el lema de esta nueva entrega de Las Edades del Hombre, vigésimo segundo eslabón de un movimiento cultural y religioso que el próximo año cumplirá tres décadas de exposiciones para mostrar el vínculo milenario entre Dios y el hombre a través de la cultura y el patrimonio.

Son 90 imágenes y objetos de nueve siglos (del XIII al XXI), reunidas en las iglesias mudéjares de San Andrés, San Martín y San Esteban, que se pueden visitar hasta el próximo 12 de noviembre. Las obras hablan por sí mismas y juntas conforman una narración con un hilo conductor, en esta ocasión firmado por el sacerdote José Manuel Sánchez Caro -exrector de las universidades Pontificia de Salamanca y Católica de Ávila- que habla de la reconciliación y del perdón.

Fernando Gallego, Pedro y Alonso Berruguete, Juan de Juni, Gil de Siloé, El Greco, Juan Picardo y Luis Salvador Carmona figuran en la nómina de artesanos de la fe dentro de esta exposición que el obispo de Segovia, César Franco, percibe como un «medio de reconciliación entre pueblos e individuos», de forma especial en una sociedad «donde lo cristiano no goza de la estima que merece».

La muerte de Abel y la expulsión de Adán y Eva del paraíso son algunos de los pasajes elegidos para simbolizar el pecado, paso previo al arrepentimiento que derraman las lágrimas de San Pedro o el regreso del Hijo Pródigo, ambos como antesala de la misericordia que propone, entre otros ejemplos, la adúltera perdonada por Jesús y la Magdalena penitente.

Son episodios, fragmentos y parábolas de las sagradas escrituras que durante siglos, para favorecer su comprensión y diálogo permanente con el hombre, pintaron, miniaron, tallaron, esculpieron y modelaron diferentes artistas como Felipe Vigarny, Alejo de Vahía, y Narciso Tomé, también presentes en «Reconciliare».

Siete catedrales: la de Burgos, Palencia, Salamanca, Segovia, Zamora, El Burgo de Osma y Ciudad Rodrigo han prestado piezas para el relato de la exposición de Las Edades del Hombre, de igual modo que numerosas iglesias de ciudades como Toro (Zamora), Valladolid y Zamora, y de otros templos y museos de Cuenca, Toledo y Allariz (Ourense).

Todas las piezas y sus mensajes remiten a numerosos acontecimientos sagrados que la fe ha depositado en el alma de los cristianos para conferir sustancia su existencia, imprimir sentido a la vida y a la muerte, y fortalecer su espíritu ante la adversidad, como plantearon en 1987 el sacerdote Jesús Velicia y el escritor José Jiménez Lozano al gestar esta serie de exposiciones.

Tras más de una hora de visita, Doña Sofía abandona Cuéllar «encantada» de su estancia en la villa por «el cariñoso recibimiento» y por la belleza de la exposición. El alcalde del municipio, Jesús García, indica que la Reina «ha puesto el broche de oro a un día en el que teníamos muchas ilusiones. No nos ha defraudado», concluye.