La variante de Aranda en la Autovía del Duero se pondrá en marcha en el 2015

La Razón
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El tramo de la variante de Aranda de Duero, en la provincia de Burgos, que forma parte de la autovía del Duero (A-11) se pondrá en servicio el próximo año. Se trata de quince kilómetros que permitirán desviar por un vial de alta capacidad los 8.000 vehículos que cada día circulan por la carretera N-122 entre esta población, Fresnillo de las Dueñas y Castrillo de la Vega.

Este año el Ministerio de Fomento ha presupuestado una inversión de 16.2 millones de euros, con los que dará un impulso a las obras que en conjunto supondrán una inversión de 68,6 millones.

Así lo anunció el director general de Carreteras del Ministerio de Fomento, Jorge Urrecho, quien consideró que las obras de la Variante arandina estaban «paralizadas» al inicio de este mandato y que el Gobierno de Rajoy las ha «activado», por lo que finalizarán el próximo año si no se produce ningún contratiempo. Asimismo, el responsable ministerial aseguró que la A-11 «no duerme el sueño de los justos» y como ejemplo puso el tramo de la Variante de Aranda, que supondrá un incremento de su seguridad vial y comodidad, así como un ahorro de tiempo en su recorrido. Además, el director de Carreteras subrayó que para los habitantes de las localidades que atraviesa la N-122, especialmente Aranda de Duero, con su población cercana a los 35.000 habitantes, representará una notable mejora por la reducción de ruidos y contaminación.

Este tramo, que ejecuta la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (Seitt), fue adjudicado en 54,1 millones de euros en 2008 con un plazo de dos años. Los trabajos comenzaron en marzo de 2010, hace casi cuatro años, por lo que ya deberían estar terminados, si bien el proyecto ha sufrido diversos parones por falta de recursos. Por ello, su ejecución alcanza el 55 por ciento, ya que los movimientos de tierra están prácticamente finalizados. Además, las principales infraestructuras del tramo ya están acabadas, salvo una de ellas sobre la N-I, que es la más importante.

Coste revisado

El Ministerio ha revistado el coste del tramo, de forma que el presupuesto de la obra asciende a 61,2 millones de euros, cantidad que sumada al coste de redacción del proyecto, al importe estimado de las expropiaciones y a la asistencia técnica para el control y vigilancia de la obra, arroja una inversión total de 68,6 millones de euros.

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