Las empresas de la Región piden «sentido común» para afrontar un Brexit ordenado

Advierten que el Reino Unido es el quinto destino exportador, al que venden a diario más de 220 compañías

De izq. a dcha., Eva Llorente, Santiago Aparicio, Helena Caballero, Conrado Merino y Carmen Rodríguez en la jornada
De izq. a dcha., Eva Llorente, Santiago Aparicio, Helena Caballero, Conrado Merino y Carmen Rodríguez en la jornada

Los empresarios de Castilla y León expresaron su «preocupación» ante el impacto que podría tener un Brexit duro sobre las relaciones comerciales e inversoras con el Reino Unido. En este sentido, apelaron al «sentido común» para que se lleve a cabo de una «forma ordenada» para minimizar su alcance con la asunción por parte de los británicos del acuerdo suscrito por los 27 estados miembros de la Europa de la Unión.

Así se manifestaron el presidente de la Confederaciónde Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale), Santiago Aparicio, y el representante de Internacionalización del Consejo Regional de Cámaras de Comercio e Industria, Conrado Merino, quienes participaron en una jornada de la Delegación del Gobierno en la Comunidad.

Allí, Merino advirtió de que no se puede obviar que Reino Unido es el quinto exportador para la Región, con un valor de 1.208 millones, y que más de 220 compañías exportan regularmente a ese destino hasta las 445 firmas que tienen relación comercial con el país.

Asimismo, constató que sectores como la automoción y la agroalimentación pueden ser los que se vean más afectados. «Reclamamos sentido común para abordar la salida de forma flexible y ordenada con el fin de que no se debiliten los contactos entre ambas naciones», reiteró.

Efectos en el turismo

Conrado Merino, también presidente de la Cámara palentina, explicó que otra de las incógnitas de la salida del Reino Unido de la Unión Europea que puede afectar a la Comunidad es el turismo, ya que bajará la renta de los británicos, la segunda nacionalidad en número de visitantes en Castilla y León por detrás de Francia.

Por su parte, Aparicio recalcó la «preocupación» que existe ante esta salida que «perjudicaría a la economía autonómica», sobre todo a la burgalesa, con 151 empresas que trabajan con los británicos, seguida de Valladolid.

El presidente de Cecale constató también que las barreras «no son buenas» y los aranceles «merman» competitividad, cuando los empresarios estaban acostumbrados a desarrollar libremente sus negocios.

Con todo, quiso ser optimista en cuanto a la aprobación de un acuerdo que permita mantener las condiciones que había hasta ahora para las compañías, aunque asumió que eso depende del Parlamento Británico «y parece que la cosa está complicada» y «el proceso va a ser todo un desafío para la economía».