Los mineros no arrojan la toalla y piden el apoyo de las instituciones

La Razón
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Los mineros no arrojan la toalla y siguen en la lucha en defensa de un sector que consideran que tiene mucho que decir y ofrecer todavía, pero, sobre todo, en defensa de sus puestos de trabajo y de su futuro. Coincidiendo con el día en el que se cumplía un año desde el inicio del conflicto en la Minería del carbón, más de un centenar de trabajadores se echaron a las calles de Ponferrada para protestar ante la situación de incertidumbre en la que están viviendo -la mayoría están inmersos en procesos de regulación de empleo- y para recordar a la sociedad que siguen ahí y que no abandonarán hasta que no haya una solución satisfactoria al problema. «Lo tienen complicado porque no nos van a doblegar, y porque vamos a seguir dando guerra, guerra y guerra», señalaba ayer uno de los mineros.

Pero también, y sobre todo, se echaron de nuevo a las calles para reclamar el apoyo de las instituciones. Los manifestantes están muy molestos con la «pasividad» con la que consideran que están actuando los alcaldes de los municipios de las cuencas. «Están tranquilos en su sillón como que con ellos no fuera la película», lamenta el presidente del Comité Intercentros de Unión Minera del Norte (Uminsa), Guillermo Sánchez, mientras recuerda a estos regidores los compromisos que adquirieron con los trabajadores en defensa del carbón y que no han cumplido.

Los mineros cortaron las calles durante su recorrido desde la explanada de un antiguo centro comercial hasta la sede de la Junta de Castilla y León en Ponferrada. Un acto en el que se notaban las caras de desesperación de los mineros, y en el que la mayoría se lamentaba de que un año después de que empezaran con las movilizaciones estén en peor situación que antes del conflicto. Y es que, a pesar del sentimiento de lucha y del colectivo, también había una cierta resignación en otros mineros, que consideran que la Minería el carbón está abocada al cierre, pero lo que es peor, que no hay alternativas.

El Grupo Alonso, sin ayudas

Y todo esto ocurría, mientras en el Congreso de los Diputados, e ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, insistía en que el Grupo Alonso todavía no ha cumplido sus obligaciones pendientes con la Seguridad Social y Hacienda, y que por ello su departamento mantiene paralizadas las ayudas, que superan los cien millones de euros. Ante esta situación, los mineros piden al Gobierno que trabaje para lograr que las empresas competitivas puedan continuar más allá de 2018 sin necesidad de devolver las ayudas públicas recibidas, «porque hay algunas -advierten- que no van a llegar a final de año»