Otro funcionario resulta herido en la prisión de Topas con un cúter artesano

El CSIF reclama un incremento de las plantillas y una mejora retributiva y anuncia movilizaciones

Concentración de funcionarios en la prisión salmantina de Topas para pedir apoyo al Ministerio
Concentración de funcionarios en la prisión salmantina de Topas para pedir apoyo al Ministerio

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denunció una nueva agresión que se produjo en el Centro Penitenciario de Topas (Salamanca,) donde un funcionario fue agredido por un preso con un cúter artesano y requirió varios puntos de sutura y la activación del protocolo biológico.

Los hechos sucedieron cuando el trabajador procedía a la retirada de un objeto que le pareció sospechoso y que manipulaba un interno. Finalmente resultó ser droga y un cúter artesano que había fabricado el preso con un bolígrafo y una cuchilla.

El funcionario fue atendido por los servicios médicos del Centro Penitenciario y derivado a Hospital de Salamanca, donde se le practicaron varios puntos de sutura y la analítica correspondiente para iniciar el protocolo de accidente biológico. Actualmente permanece de baja. Es el segundo que necesita baja médica en los últimos ocho días en el centro y el sexto en los últimos meses.

CSIF lamentó tener que denunciar el abandono por parte de la Secretaria General y del Ministerio del Interior de la Institución Penitenciaria en general y del Centro Penitenciario de Topas en particular. «Denuncia fundamentada en la existencia, en la prisión de Topas, de más de 140 vacantes sin cubrir desde hace años, donde los trabajadores de todas las áreas es imposible que puedan efectuar con eficacia su trabajo, ya que a la falta de personal se une que la mayor parte de la plantilla tiene una edad superior a los 55 años, la más envejecida de España», criticó.

La «desidia» de los responsables de Instituciones Penitenciarias por sus trabajadores, afirma CSIF, «alcanza también al material que facilita para trabajar», dándose la circunstancia de que los dos últimos trabajadores heridos en actuación profesional lo han sido «realizando su trabajo con los guantes que nos facilita la Administración, de tan pésima calidad, que no evitan el más mínimo riesgo en este tipo de actuaciones», y que sirven «poco menos que para no ensuciarse las manos y poco más, a diferencia de lo que ocurre con el material que se le facilita a otros colectivos profesionales como la Policía o los Bomberos».

Para el sindicato, esta agresión es un motivo más para animar a los funcionarios de prisiones a participar en la manifestación que se celebrará en la capital de España el próximo martes, 11 de diciembre, y a la que se desplazarán más de 1.000 empleados de las cárceles de Castilla y León, de los que unos 200 serán de la prisión salmantina de Topas.