Renfe respeta el mapa del tren y ajusta servicios según utilización

Andén de la estación de trenes de la localidad zamorana de Puebla de Sanabria, que mantiene su conexión
Andén de la estación de trenes de la localidad zamorana de Puebla de Sanabria, que mantiene su conexión

Llegó junio, y con él la modificación de servicios de Media Distancia en la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles (Renfe), que ya anunció, a finales del pasado año, la ministra de Fomento, Ana Pastor, y que no quedaba clarificada hasta primeras horas de la tarde de ayer.

Las provincias más afectadas por los reajustes, que entran en vigor mañana mismo, son Ávila, León, Palencia y Valladolid, si bien, se han mantenido servicios que parecían peligrar, como la conexión entre la capital abulense y Salamanca, que seguirá con 116 trayectos -en total-, gracias al acuerdo sellado por el esfuerzo que realizarán Diputación y Ayuntamiento de Ávila para financiar un tren eminentemente usado por universitarios, que sale de la ciudad amurallada a las 7,05 y parte de la Estación Vialia salmantina a las 16,40. Hacia Madrid, Ávila pierde cuatro trenes diarios, pese a que contará con 256 enlaces semanales, de los que 200 se prestarán en trenes de larga distancia y 56 en media distancia (42 de ellos con trenes regionales, con diez directos -sin transbordo en El Escorial- cada semana). La conexión con El Herradón-La Cañada, Navalperal de Pinares y Las Navas del Marqués, persiste.

Hacia Valladolid, se suprimen dos frecuencias diarias (una por horario inadecuado y otra por coincidencia con el ferrocarril Madrid-Vitoria), a la par que se adelantan y retrasan dos.

En León, el enlace con Gijón, en Asturias, se prestará por medio de catorce trayectos (uno por sentido y día) de Media Distancia y otros tantos organizados con trenes de larga distancia, con tarifas iguales.

Entre la capital leonesa y Ponferrada se recurrirá también a esta fórmula y se crean dos nuevos servicios que aprovecharán la Alta Velocidad para recortar tiempo de viaje con partida en la capital de El Bierzo y paradas en Astorga, León y Madrid, de manera que el recorrido global rebajará su duración noventa minutos.

Con respecto a la línea entre León, Palencia y Valladolid, se elimina el tren con salida en la capital del Bernesga a las 8,53 horas y el Regional Express que arranca en la estación del Campo Grande, a las 17,47. Las paradas de estos trenes quedan atendidas por trenes de Larga Distancia.

En cuanto a la conexión entre la capital del Pisuerga y Palencia, se conservarán 223 servicios semanales y entre esa última y León, no hay variaciones, según Renfe.

Cambios en Valladolid

En el caso de Valladolid, se eliminan tres trenes diarios de media distancia entre esa ciudad y Medina del Campo, Palencia y Burgos. Con la Villa de las Ferias, habrá 20 servicios diarios por sentido, aunque se eliminan en Regional Express que salía de la capital a las 15,15 horas y regresaba a las 16,00 horas.

En la unión con Palencia, se elimina el Regional Express que partía a las 22 horas y aquel que hacía lo propio desde la estación de la Plaza de los Jardinillos, a las 7,15 horas. Con respecto a Burgos seguirán en marcha 70 servicios semanales y deja de circular el tren que partía de Valladolid a las 6,45 horas.

Puebla de Sanabria, sigue

Renfe también ha dejado ciertos servicios como estaban. Es el caso del recorrido de media distancia entre Puebla de Sanabria y Zamora. De igual forma, se preservan las circulaciones de Soria, que seguirán enlazando por ferrocarril con Madrid y Burgos.

De manera que, no se cumplieron los peores pronósticos y la empresa estatal contempla ese 'matiz social' que gobierno tras gobierno ha ido asignando al transporte público de viajeros.

Si bien, la entidad hacía referencia a ejemplos de servicios deficitarios presentes en Castilla y León. Por ejemplo el billete entre Valladolid y Palencia cuesta al viajero 3,90 euros, mientras que las arcas públicas aportan otros 21.

El caso más llamativo es el del ticket entre León y Gijón, por el que se paga en taquilla 12,85 euros, a lo que se suman 170 euros por título que aporta la administración pública.