Salamanca abre el Palacio de Monterrey como nuevo atractivo cultural y turístico

El acuerdo suscrito por el Ayuntamiento y la Casa de Alba permite dar a conocer esta joya del plateresco español

El rico y universal patrimonio salmantino cuenta ya con un nuevo atractivo cultural y turístico. Se trata del Palacio de Monterrey, que abre sus puertas, gracias a la «ejemplar colaboración público-privada», entre el Ayuntamiento y la Casa de Alba, que posibilitó la restauración de esta «joya del plateresco español».

Así lo destacó el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, que visitó el emblemático edificio junto al Duque de Alba, Carlos Fitx-James Stuart y Martínez de Irujo; el presidente del Senado, Pío García-Escudero; y de la Diputación Provincial, Javier Iglesias.

En este sentido, destacó el «acto de generosidad e inteligencia» que supone la «colaboración público-privada en beneficio de las personas de Salamanca y de quienes visitan la capital».

Fernández Mañueco también resaltó el «compromiso irrenunciable» que tiene el Consistorio salmantino con la defensa del Patrimonio, porque «apostando por el pasado de la ciudad se proyecta al futuro».

Al respecto, el regidor recordó la apertura de otros espacios durante los últimos siete años, como las Torres de las Campanas de la Catedral, las Torres de la Clerecía, el Pozo de la Nieve o el Cerro de San Vicente.

Asimismo, indicó que este tipo de iniciativas «suma atractivo turístico a Salamanca» y permite alargar la estancia de los visitantes, por lo que «se crean nuevas oportunidades».

Por su parte, Carlos Fitz-James Stuart, se reconoció emocionado por la apertura a «todos los salmantinos y visitantes de esta bellísima e histórica ciudad del Palacio de Monterrey».

El Duque recordó las raíces históricas de la vinculación de su familia con la capital salmantina y afirmó que la Casa de Alba es «una casa de origen salmantino y castellano y leonés», por lo que se consideró «orgulloso de llevar el título que me vincula a esta maravillosa tierra».

Además, indicó que «tengo la esperanza de que estas colaboraciones entre un particular y una administración inteligente sirvan de modelo para una mejor conservación de patrimonios culturales privados en situaciones comprometidas».

Por último, Pío García Escudero hizo hincapié en la doble satisfacción que le ha producido estar en el acto de apertura al público del Palacio de Monterrey; «por lo que supone la oferta turística de una ciudad tan especial para mí, así como por el privilegio que tuve de ser uno de los arquitectos que anteriormente la restauró, junto con José Carlos Marcos Berrocal».