«Sueño con que algún día pueda dar un paseo»

Ángel Bastardo, durante la prueba del «Esoesqueleto», bajo la supervisión de la directora del Centro de Rehabilitación de Aspaym en Valladolid, Anabel Pérez
Ángel Bastardo, durante la prueba del «Esoesqueleto», bajo la supervisión de la directora del Centro de Rehabilitación de Aspaym en Valladolid, Anabel Pérez

Valladolid- Fueron pequeños pasos en el suelo. Con la ayuda de un andador y vigilado de cerca por un grupo de fisioterapeutas para que no hubiera ningún percance. Espacio y tiempo suficientes para que ese día su cuerpo experimentara algo nuevo y distinto a lo que lleva sintiendo en los últimos ocho años, cuando un fatídico accidente de moto le dejara en silla de ruedas. Ángel Bastardo, joven vallisoletano de 38 años y lesionado medular que se ejercita cada día en el Centro de Rehablitación de Aspaym en Valladolid, ha podido ponerse de pie y caminar de nuevo durante un rato, gracias a una estructura biónica ajustada a su cuerpo denominada «Esoesqueleto» de la empresa norteamericana Ekso Bionics. Si bien es cierto, que manejado por fisioterapeutas del Centro de Rehabilitación de Aspaym. «Sueño con poder un día dar un paseo», señala Ángel a este periódico, esperanzado por los avances tecnológicos en materia de discapacidad, mientras recuerda que en 2005, cuando sufrió el accidente, este tipo de aparatos le parecían de ciencia ficción. Y aunque es consciente de que este «Esoesqueleto» no está preparado aún para el uso personal de cada lesionado medular en su vida diaria en la calle, explica que para él fue un placer probarlo. «Me ha subido el autoestima», reconoce, pese a que le gustaría que esta estructura biónica fuese más ligera, económica y, sobre todo, más discreta, si en un futuro crean algo similar para estas personas con lesión medular baja o parálisis en las extremidades inferiores.