Vitartis avisa de que la «complejidad política de España» dificulta la inversión

La Asociación regional de la Industria Agroalimentaria celebrará su I Congreso en Ávila el próximo año

La Junta Directiva de Vitartis se reúne bajo la presidencia de Beatriz Escudero
La Junta Directiva de Vitartis se reúne bajo la presidencia de Beatriz Escudero

«La complejidad política que vive España, aderezada con la falta de estabilidad presupuestaria y un posible aumento de la presión fiscal no facilitan ni ayudan a la inversión empresarial». Así lo consideró la presidenta de la Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León (Vitartis), Beatriz Escudero.

Con motivo de la reunión de su Junta Directiva en la empresa Lesaffre Ibérica de Valladolid, aseguró que «lo que necesitamos de las administraciones no son subvenciones, si no especialmente reducir la carga burocrática y un mayor apoyo para la internacionalización y modernización».

En la asamblea se acordó también celebrar el I Congreso de Vitartis los días 28 de febrero y 1 de marzo de 2019 en Ávila, que culminará con la celebración de la Asamblea General.

«Allí analizaremos las tendencias de mercado y veremos lo que viene, ya que cada vez hay más exigencias y tenemos que seguir colaborando con las industrias en su compromiso de mejorar constantemente en términos de competitividad. La previsión en 2018 es de menos empresas pero mejor dimensionadas y seguir creciendo en volumen de empleo y niveles exportadores», agregó.

Escudero reconoció que el sector opera en un mercado «cada vez más exigente, tanto en España como en el exterior, por lo que es preciso analizar las tendencias a medio y largo plazo, con el fin de tratar de diferenciarse y adelantarse a la demanda».

En este sentido, reflexionó que «cuando los expertos ya auguran el fin del ciclo expansivo de la economía, lo menos conveniente es alimentar aún más la incertidumbre». «Necesitamos estabilidad, porque es imprescindible que sigamos invirtiendo en nuestras empresas para mantener la competitividad y poder afrontar con ciertas garantías un nuevo tiempo de vacas flacas», dijo.

«Los cambios son constantes y el freno exportador dentro del crecimiento tendrá consecuencias que se verán más a largo plazo», añadió Escudero.