Alguaire se encomienda ahora a los espectáculos aéreos para sobrevivir

El aeropuerto de Alguaire comenzó a operar vuelos en 2010
El aeropuerto de Alguaire comenzó a operar vuelos en 2010

Hace no mucho tiempo, la Generalitat sacaba pecho con el recién estrenado aeropuerto de Alguaire. Explicaban que los casi 100 millones que costó servirían para vertebrar el territorio e impulsar la economía de la zona. Era enero de 2010. Y esos mismos responsables aseguraban que unas 30 compañías estaban interesadas en operar desde ahí. La Generalitat incluso encargó un estudio sobre la posibilidad de realizar vuelos espaciales desde ahí. La realidad, sin embargo, es mucho más tozuda y la última ocurrencia para darle salida a este aeropuerto infrautilizado pasa por acoger en mayo el Air Race F1, un campeonato de carreras aéreas con notable éxito en EE UU pero que nunca se ha organizado en territorio europeo.

Esta instalación tuvo 57.000 pasajeros en su primer año de vida, en 2011 esta cifra se redujo a 24.000 y alcanzó los 33.000 en 2012. La mitad de los cuales, aproximadamente, fueron turistas británicos que venían a esquiar en el Pirineo. En 2013, pasaron por el aeropuerto de Lleida-Alguaire un total de 29.000 pasajeros, una cifra algo inferior al año anterior que el Govern atribuye a la anulación de vuelos provocada por la niebla. Un fenómeno atmosférico que con toda probabilidad ya existía cuando se proyectó el aeropuerto. Así las cosas, el toque de gracia definitivo se lo puede haber asestado la propia Generalitat con el aeródromo de la Seu d'Urgell. Andorra, Cataluña y el Gobierno han firmado un protocolo para volver a poner en marcha esta instalación a partir del próximo verano. Peligran, por lo tanto, los esquiadores británicos.

A día de hoy, Alguaire languidece con solo un vuelo regular al año entre Lleida y Palma de Mallorca. El coste de mantenimiento de estas instalaciones es de unos tres millones de euros anuales. Sin ir más lejos, CC OO denunció hace un mes la intención de dejar sin servicio de bomberos el aeropuerto.

No es de extrañar, pues, que el aeropuerto tenga que buscarse la vida con actividades muy diferentes al de la aviación civil tradicional. Alguaire se convirtió en diciembre en el «airport love» con motivo de un anuncio publicitario escandinavo. El aeropuerto fue el escenario de varias disciplinas deportivas con acrobacias imposibles y espectaculares.

Y ahora el Air Race F1. En la competición participarán un mínimo de ocho aviones que realizarán carreras en un circuito de 8 kilómetros y que alcanzarán velocidades de 450 kilómetros por hora. La organización del campeonato, que coincidirá también con la celebración en Alguaire del campeonato de España de vuelos acrobáticos (del 29 mayo al 1 de junio), tendrá un coste de 90.000 euros que serán asumidos a partes iguales por el Govern, el Ayuntamiento de Lleida y la Diputación provincial de Lleida.