Barcelona coordina el ensayo de una nueva vacuna terapéutica contra el VIH

El proyecto del Clínic mejora otra anterior y recibe 6 millones de la Unión Europea

Investigadores de Cataluña, Bruselas y Roterdam participan en el proyecto junto a tres empresas
Investigadores de Cataluña, Bruselas y Roterdam participan en el proyecto junto a tres empresas

A principios de año, los investigadores Felipe García y Teresa Gallart, presentaron, junto al jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínic, Josep Maria Gatell, una vacuna terapéutica contra el VIH prometedora. Los resultados confirmaron que una vacuna es posible pero seguían siendo insuficientes. Anunciaron que perseguirían mejorarla y ayer, García y Gatell, no sólo expusieron cómo lo han logrado sino que explicaron que el proyecto, que coordinan, ha sido dotado por la Unión Europea con 6 millones.

La nueva vacuna se denomina iHivarna y está formada por dos partes. Por un lado, cuenta con antígenos del VIH seleccionados específicamente por la fuerte respuesta inmunitaria que desencadenan y porque no mutan. Éstos, desarrollados por el centro de investigación en sida IrsiCaixa, ya fueron utilizados en la vacuna presentada en enero. La otra parte es un adyuvante, nombrado TriMix y creado por la Vrije Universiteit de Bruselas, que estimula y potencia la acción de las células dendríticas. Éstas son las encargadas de captar cualquier germen que entre en el cuerpo y presentarlo, en el ganglio linfático, a las células CD4 que, a su vez, activan la respuesta inmunitaria.

Como apunte: en la vacuna presentada hace doce meses se utilizaron células dendríticasextraídas previamente a cada uno de los pacientes que participaron en el ensayo clínico de forma que se hizo una vacuna personalizada a cada uno de ellos. TriMix, sin embargo, tiene la facultad de estimular estas células sin necesidad de invidualizar la terapia y, por lo tanto, si se prueba que la vacuna es efectiva, será más fácil y menos costosa su comercialización.

Además de esta mejora, la innovación clave de iHivarna es que se trata de una vacuna cuya base es ARNm (mensajero), el vehículo que permite codificar proteínas a instancias del ADN. Hasta ahora, no se había utilizado esta vía para confeccionar vacunas que sí se crean a partir de ADN o proteínas. «Se trata de una apuesta de alto riesgo», señaló Felipe García, pero se presupone una opción más segura y menos tóxica para el paciente. Así, los investigadores han creado un ARNm específico a partir de los antígenos del VIH antes mencionados y del TriMix, que es lo que se inoculará a los participantes en los ensayos.

Los primeros resultados en células «in vitro» y en animales son positivos, pero hasta marzo no se darán a conocer. Ahora, se testará la toxicidad de la vacuna para poder iniciar la fase I del ensayo en 2015 y desarollar la II entre 2016 y 2017.