CDC y ERC se lanzan contra Iglesias por dudar del referéndum

El cabeza de lista de En Comú Podem, Xavier Domènech, junto a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (i)
El cabeza de lista de En Comú Podem, Xavier Domènech, junto a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (i)

Alertan a los soberanistas de que no se fíen. Domènech replica que su apuesta «no es táctica».

CDC y ERC llevaban tiempo esperando ansiosos a que los de Pablo Iglesias o Ada Colau dudaran de su compromiso con el referéndum de autodeterminación para Cataluña. Una consulta que actúa como cebo electoral y que los soberanistas, con Artur Mas al frente, ventilaron demasiado rápido. Tanto, que algunos independentistas votaron a En Comú Podem las pasadas elecciones generales y otros tantos amenazan con cambiarse al morado el 26-J, tras percebir que el Govern y su hoja de ruta soberanista dependiente de la CUP zozobra.

Pero Pablo Iglesias, que puso el referéndum catalán como condición para apoyar la investidura de Pedro Sánchez tras el 20-J, anteayer, en el debate a cuatro, dijo que la consulta soberanista no será una «línea roja» para forjar un gobierno progresista. Convergentes y republicanos se frotaron las manos al oírlo. Tenían la prueba que buscaban para alertar a los votantes independentistas de que apostar por En Comú Podem no garantiza el referéndum.

«Me ha llamado Joan Tardà y hemos comentado la jugada. Esto de Pablo Iglesias y el referéndum, “ahora sí/ahora no”, da pena» tuiteaba el candidato de CDC al Congreso. Francesc Homs lleva días, desde que empezó la campaña, tratando de que cuaje el parecido razonable que ha encontrado entre Zapatero e Iglesias. El primero prometió a Pasqual Maragall, también en campaña, que apoyaría el estatuto de autonomía que saliera del Parlament de Cataluña y luego lo cercenó, junto a Mas, por cierto. Mientras que Iglesias, «vino aquí –a Barcelona–, el sábado y dijo “apoyaré los derechos de Cataluña”» y dos días después, en el debate, cambia de idea.

Pese a tanta crítica, ayer se montó un acto con sello podemita, a ver si atrae voto socialdemócrata. Se rodeó de refugiados para denunciar la «mala fe e insensibilidad» del Gobierno, que incumple su compromiso con la UE para acoger a quienes huyen de la guerra de Siria.

También Mas, en el mitin de Tarragona, llamó a los soberanistas a no cometer la «tontería» de votar a Podemos, tras alertar de que Iglesias «olvidará» su buen resultado en Cataluña a la hora de defender los intereses del país. Lo mismo dijeron el candidato de ERC, Gabriel Rufián, y Oriol Junqueras.

Estos ataques no alteraron al cabeza de lista de En Comú Podem, Xavier Domènech, que matizó que el referéndum no es una propuesta «electoral y táctica», sino «estratégica» de su proyecto.