Centenario del héroe enmascarado

Eres forastero, amigo, será mejor que vayas con cuidado. Recuérdalo bien, siempre hay un pistolero más rápido que tú y podría estar esperándote en la próxima cantina. ¡Qué grande es el «western»!, el mejor invento de la literatura occidental desde las novelas de caballerías. Sus héroes no tenían la nobleza e hidalgía de un Sir Lancelot o un Tirant lo Blanc, pero a quién le importan esas ñoñerías en el siglo XXI. A nadie. Sin embargo, esos canallas enmascarados, esos justicieros rudos y salvajes no tenían parangón. Y dentro de este particular mundo, «El Coyote» conquistó los corazones de tres generaciones de españoles y ahora quiere volver a seducir a la siguiente horda de valientes e intrépidos lectores.

La editorial Cátedra conmemora el centenario del nacimiento del escritor José Mallorquí con la recuperación de su personaje más célebre. «El Coyote» nació en 1943 como la versión española de «El Zorro», personaje inventado por un «yanqui», Johnston McCulley, que describía las andanzas de un héroe hispano en una California que empezaba a rendirse al poder de los estadounidenses. Lo que desde el punto de vista «yanqui» quedaba desfasado, anacrónico, condescendiente e irreal, de la mano de un hispano de verdad quedaba vibrante, romántico, y como una gran afirmación vital. Que Antonio Banderas fuese El Zorro y no el Coyote ensuciará para siempre su currículum.

El Coyote era el alias de Don César Echagüe, hijo de un rico terrateniente californiano. El primer título de la serie, publicada por Molino comienza con el regreso de Don César a una California ya anexionada a los Estados Unidos. Su padre le menosprecia por creerle un don nadie, pusilánime y sin agallas. Lo que no sabe es que, oculto tras una máscara, es el Coyote, azote de todos esos mercachifles y arribistas «yanquis» tan odiosos en 1851 como ahora.

La editorial Molino no quisó seguir con el personaje, pero Mallorquí estaba convencido de que allí había una saga y demostró, gracias a la editorial Cliper, que no sólo tenía razón, sino que iba a ser la serie «pulp» de más éxito y notoriedad de la época. La reedición de sus aventuras es una gran noticia. ¿2013, el centenario de Espriu? ¡Ja, el centenario de Mallorquí!