Colau pagó dos facturas de la luz de más de 10.000 euros a los okupas

El Ayuntamiento se hizo cargo el año pasado de las conexiones de una fiesta alternativa

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, durante su intervención  en un acto sobre mujeres en Badalona
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, durante su intervención en un acto sobre mujeres en Badalona

El paternalismo del Ayuntamiento de Barcelona con el movimiento okupa no es un hecho puntual, sino que los ejemplos se multiplican. Hace pocas semanas trascendió que el Gobierno municipal se hizo cargo durante el año 2015 del alquiler del denominado «Banco expropiado» en Gracia, un local desalojado recientemente en un clima de vandalismo. Pues bien, las facturas que el Ayuntamiento de Barcelona paga a los okupas no acaban aquí. Ayer trascendió que también asumió el pago de la luz de una fiesta alternativa en el marco de las celebraciones de Gracia del pasado agosto.

En concreto, el Ayuntamiento cargó al presupuesto municipal dos facturas por valor de 5.246 euros cada una. «Con motivo de la fiesta mayor alternativa celebrada en la calle Abdó Terrades se tuvieron que realizar conexiones eléctricas no previstas en la programación de la Fiesta Mayor realizada previamente con tal de poder llevar a cabo la fiesta del colectivo Tres Lliris», dice el informe del propio Ayuntamiento para justificar el pago de estas facturas eléctricas.

El programa de esta fiesta alternativa incluyó, entre otras actividades, una «marcha de antorchas pro presas políticas catalanas», un «vermouth y karaoke revolucionario», una «gimcana etílica» y unas jornadas antifascistas.

El líder municipal del PP, Alberto Fernández, fue quien desveló el pago de estas facturas y denunció que «Colau ya no sólo paga a la luz a los okupas, como en el caso del edificio Transformadors, o el alquiler –ya en el Gobierno de Xavier Trias (CiU)– a los okupas del “Banco expropiado”, como denunciamos el pasado mes de julio, sino que también pagó 10.500€ de la conexión eléctrica a los okupas y antisistema para sus fiestas alternativas».

Fernández explicó que su grupo detectó en la fiscalización de la Cuenta General 2015 «dos contratos menores pagados in extremis a finales de diciembre, que obedecen al pago de la conexión eléctrica del colectivo okupa de los Tres Lliris de Gràcia, para que pudieran celebrar su fiesta mayor alternativa».

La denuncia del PP

El dirigente popular lamentó que «Colau pague esta conexión eléctrica para unas fiestas con el pretexto de ser alternativas y como consecuencia, los okupas puedan mantener una barra libre de infracciones y ordenanzas, a diferencia de cualquier otro vecino de la ciudad». Añadió que su grupo pedirá «los informes pertinentes jurídicos y de intervención sobre la justificación de este gasto, más allá de la crítica política». Y finalmente subrayó que «las fiestas alternativas son sinónimo de no respetar horarios, venta de alcohol sin licencia, y de molestias a los vecinos». «Y aun así la alcaldesa Colau les paga la conexión eléctrica», deploró.

Pocos meses después de esta fiesta alternativa celebrada en agosto, los Mossos d’Esquadra desalojaron en el mes de noviembre el Casal Popular Tres Lliris, un centro cultural okupado situado en el número 277 de la Travessera de Gràcia de Barcelona. El Casal Popular Tres Lliris, que anteriormente fue una oficina de Catalunya Caixa, había sido ocupado en enero de 2014.