Comunidad de diseñadores

El jueves, en los bajos del Palauet de Barcelona, una misteriosa y bohemia galería de paredes de piedra, se presentaba el «showroom» de «Trendzo», la primera comunidad «online» de diseñadores emergentes. El espacio invitaba a dejarse seducir por las diferentes paradas de los diseñadores, como si fueran ocultos tesoros que por fin salían a la luz. Y ésta es precisamente la idea esencial de «Trendzo», dar visibilidad al gran talento que existe en este país, lejos de los flashes de las grandes marcas. La idea es crear una ventana donde los diseñadores, mezcla entre innovación y artesanía, puedan presetentar sus últimas colecciones y darse a conocer a un público más amplio.

La responsable de este ambicioso proyecto es Andrea Garí, que ha decidido dar respuesta a un gran hueco en el mercado de la moda, una web que reúna lo bueno y mejor de los diseñadores emergentes y que el usuario no se tenga que perder en la inmensidad que hoy día es la venta por internet para encontrarlos. «Como consumidora de moda, vi que había una carencia. Buscaba un vestido que me enamoró y me volví loca para poder localizarlo. Al final conseguí dar con el blog del diseñador francés de la pieza, pero no dejaba de preguntarme cómo puede ser todo tan complicado», comenta Garí.

Después de un año y medio de trabajo, la web ya funciona y consigue poner en contacto los trabajos de estos diseñadores con consumidores y puntos de venta. Garí ha ido a buscar a la mayoría de creadores, surgidos de las principales escuelas del sector, como Elisava, Felicitat Duce o IAE, así como de ferias como el 080 o el EGO, aunque muchos otros, atraídos por la idea, ya se han ofrecido a aparecer en su comunidad. «Nuestros valores son la artesanía, los creadores locales, el producto innovador y los materiales de primera calidad, tanto en moda como complementos. La vestimenta en general, de gafas de sol a joyería o zapatos», cuenta Garí.

El primer «showroom» contó con la presencia de 21 diseñadores, que ofrecieron sus productos a unos sorprendidos invitados, que veían reunidos en un único espacio una gran variedad de ideas. «En España, la compra de moda "online"no llega al 15 por ciento, cuando en los grandes mercados supera el 50 por ciento. Cada temporada haremos dos "showrroms"porque dan confianza al cliente, que puede tocar y probarse la prenda, y la confianza ayuda a que se abran más a comprar en la web», afirma Garí.

Entre las primeras firmas que se pueden encontrar están Florenz, SICC & PAUL o Sayan. «Creo que todo nace de la necesidad de llevar esa prenda que te distinga de todos los demás. Ahora es un poco más fácil conseguirla», concluye Garí