CSQEP anuncia a JxSí que no apoyará el referéndum sin un aval internacional

Coscubiela condiciona el camino soberanista al visto bueno de la Comisión de Venecia

El portavoz de Catalunya Sí que es Pot, Joan Coscubiela
El portavoz de Catalunya Sí que es Pot, Joan Coscubiela

Coscubiela condiciona el camino soberanista al visto bueno de la Comisión de Venecia.

Junts pel Sí y la CUP están más solos con el referéndum desde ayer. Su único aliado posible en el Parlament para acompañarles en sus planes –Catalunya Sí que es Pot (la marca que agrupa a Podemos, a ICV y al entorno de Ada Colau– se descolgó en la práctica, ya que condicionó su apoyo al rumbo soberanista a la obtención de un aval internacional muy concreto, el de la Comisión de Venecia (un órgano consultivo del Consejo de Europa), el cual la CUP dio por imposible. «Tramposos, el aval de la Comisión de Venecia lo piden los Estados», protestó la diputada Mireia Boya.

Lo cierto es que desde que se puso en marcha el proceso soberanista, la izquierda «podemita» había supeditado su apoyo a los planes refrendarios a la eficacia jurídica. Es decir, que Catalunya Sí que es Pot y Ada Colau estaban dispuestos a ignorar el rechazo de las instituciones del Estado siempre y cuando se produjera un reconomiento internacional a los planes de autodeterminación de Cataluña.

El portavoz de SíQueEsPot en el Parlament, Joan Coscubiela, fue el encargado de verbalizar ayer en el hemiciclo las condiciones de su grupo. «Emplazamos al Govern a ir ya a la Comisión de Venecia para conseguir el aval a la convocatoria del referéndum, sea cual sea su modalidad», afirmó Coscubiela. De inmediato, el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, expresó su contrariedad. «No nos pretenda poner unas condiciones que sabe que son inasumibles, atendiendo la actitud sistemática que tiene el Gobierno español, a través de sus órganos, sin escrúpulos en acusarnos, querellarse e inhabilitarnos», replicó.

En realidad, los precedentes de la Comisión de Venecia tampoco suponen un augurio demasiado optimista para los soberanistas, ya que este organismo deslegitimó en su día el referéndum celebrado en Crimea (Ucrania).Uno de sus criterios básicos es que los referendos sólo pueden organizarse si la Constitución o las leyes así lo prevén; este aspecto por sí solo sería suficiente obstáculo para los soberanistas.

Coscubiela, de hecho, no dudó en recordar que el Govern no cumple con los requisitos que establece la Comisión para la Democracia a través del Derecho, conocida como Comisión de Venecia, puesto que, además de fijar la obligatoriedad de cumplir con las leyes estatales, también establece que la ley refrendaria no debe reformarse en el año anterior a la consulta y que las autoridades públicas no deben involucrarse en hacer campaña a favor de una parte, sino actuar con neutralidad.

Así las cosas, Junts pel Sí y la CUP ya saben que deberán realizar solos el camino de los cuatro meses que quedan hasta la presunta celebración del referéndum.