Cusachs, Pintor de batallas

El Museu del Modernisme inaugura una exposición con piezas del Ministerio de Defensa

Uno de los cuadros de Cusachs
Uno de los cuadros de Cusachs

El Museu del Modernisme inaugura una exposición con piezas del Ministerio de Defensa

Josep Cusachs i Cusachs iba para militar. Estaba destinado a ser un hombre dedicado a las armas hasta el punto de empezar a hacer carrera en este terreno. Pero finalmente decidió no ser soldado para ser pintor, retratista de ese tema que tanto le obsesionaba. Su obra, una de las más conocidas del arte catalán de la segunda mitad del siglo XIX, es objeto de una gran exposición que abre sus puertas este jueves en el Museu del Modernisme de Barcelona.

La muestra recoge la práctica totalidad de los fondos de este artista propiedad en la actualidad del Ministerio de Defensa. Son 71 piezas, entre dibujos y óleos, guardados en seis museos, unidades, centros y organismos de este Ministerio. La exposición se complementa con otros trabajos de este autor procedentes del Museu Nacional d’Art de Catalunya (Mnac) y del mismo Museu del Modernisme de Barcelona.

La selección presentada en la capital catalana contiene pinturas tan conocidas de Cusachs como “Salida en batería”, procedente del Museo del Ejército de Toledo. Se trata de la que para muchos es la obra cumbre en la biografía plástica de este artista, una pieza de grandes dimensiones y que sirve como punto de partida del recorrido. De otro museo, el Histórico Militar de Valencia, es la tela titulada “Toma del fuerte del Collado de Alpuente”. Fuera de la propiedad del Ministerio de Defensa son “Batalla de Arlabán”, que cede el titularidad del Mnac, así como una composición de corte romántico, “Pensée Lontaine”, del Museu del Modernisme de Barcelona.

A estos óleos hay que sumar los 49 bocetos de temática variada procedentes de la Inspección General del Ejército, que se exponen en la primera sala junto a una proyección animada de los mismos. Realizados a lápiz y tinta sobre papel, presentan una temática variada en la que aparecen composiciones, personajes y animales que más se convierten en elementos de los cuadros trabajados al óleo por el artista. Es el taller de este creador y con el que puede analizarlo todo: desde las expresiones de los personajes a sus poses y movimientos, así como pararse en aspectos concretos como el calzado.

Cusachs nació por accidente en Montpellier en 1851. Su vida y circunstancia estuvo marcada por su fascinación por el mundo de las armas, hasta el punto de participar como un soldado más en la Tercera Guerra Carlista. Pero los sables dejaron paso a los pinceles, hecho que lo llevó a estudiar en París junto con uno de los grandes maestros del género: el pintor militar Édouard Detaille. Su destreza para recrear todo tipo de escenas, su detallismo convirtiendo lo anecdótico en un acontecimiento hizo que no le fallaran encargos, algunos tan destacados como los recibidos del rey Alfonso XIII o el presidente de México Porfirio Díaz. Además de asuntos bélicos o belicosos, la paleta de Cusachs también sirvió para retratar a la aristocracia y la burguesía de su tiempo. Pero en el Museu del Modernisme pueden contemplarse los cuadros los retratos de los altos cargos del Ejército finisecular con apellidos y nombre propio, así como a soldados anónimos que visten uniformes trabajados con asombrosa precisión para el detalle, como sucede con el cuadro “Sargento de Húsares de la Princesa”.

El último segmento de esta retrospectiva tiene como protagonista al caballo, una constante en numerosas pinturas de Cusachs. Es el mejor “retratista” de este animal en el siglo XIX catalán que acaba adueñándose de muchas de sus composiciones. Todo ello sirve para conocer a un artista pintor de batallas, cronista de su tiempo y, sobre todo, fascinado con divulgar su amor por lo militar.