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El arte es siempre joven

La icónica Sala Parés acoge como cada año a los diez artistas ganadores del concurso Art 35 Fundación Banc Sabadell 2018.

  • Obra de María Dávila de 2016, un realista retrato de mujer bautizado «Conscience de doble».
    Obra de María Dávila de 2016, un realista retrato de mujer bautizado «Conscience de doble».
Barcelona.

Tiempo de lectura 4 min.

05 de septiembre de 2018. 08:09h

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Carlos Sala.  Barcelona. 5/9/2018

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Cuando un niño pinta un dibujo, lo único que le impide realizar una obra de arte es la voluntad misma de hacerlo. Es decir, sólo si el niño quisiese de verdad realizar una obra que sobreviva el tiempo y emocione por los siglos de los siglos, al ver su obra podrías otorgársele ese valor. Entonces uno podría mirar un cuadro de Miró y decir con razón, «eso es lo mismo que hace mi hijo». Pero no, no lo hace, simplemente porque no quiere hacerlo. Porque el arte es una cuestión de amor y aunque el amor no tiene edad, sí tiene, incuestionablemente, voluntad. Nadie quiere sin querer, eso es una contradicción de términos sin sentido. Siempre hay una voluntad que mueve la primera piedra.

¿Cuando empieza el niño a dirigir su amor, a conferir poder a su voluntad y empezar a moverse, a crear, a realizar ese amor que siente que es y quiere demostrarlo? No es una cuestión de edad. Todo artista siempre es ese niño que descubre que quiere mucho más. En realidad, es entonces cuando deja de ser niño y se convierte en artista. No hay marcha atrás, porque los artistas no tienen edad.

Si admitimos que el arte no tiene edad, entonces hablar de arte joven no tiene mucho sentido. Dicho de otro modo, el arte siempre es joven porque nace de ese primer momento en que el niño se transforma en artista. No importa que sea un Tiziano medio ciego pintando con cerca de 100 años o un Goya octogenario, sus obras siempre son jóvenes. Eso no quita que siempre hay que apoyar a los artistas emergentes, las nuevas voces de esos niños que se trasforman en artistas.

La Sala Parés, la icónica galería de la calle Petritxol, exhibe hasta el 2 de octubre una cincuentena de obras de diferentes técnicas artísticas de los diez jóvenes artistas, menores de 35 años, ganadores del prestigioso concurso Art 35 Fundación Banc Sabadell 2018. La iniciativa quiere promover la incorporación de la obra de estos artistas a colecciones de arte, tanto privadas como públicas, a través de un programa de adquisiciones, «creando un puente entre el mundo académico y el circuito del arte contemporáneo».

Pintura sobre hierro o tela, collages, fotografía, vídeo, instalaciones, no hay límites para las técnicas empleadas por estos artistas jóvenes cuyo talento está fuera de toda duda. En esta edición, los seleccionados han sido Carmen Alvar Beltrán (Madrid, 1989); Oriol Aribau (Barcelona, 1984); Joaquín Artime (Santa Cruz de Tenerife, 1984); Jesús Crespo (Madrid, 1989); María Dávila (Málaga, 1990); Anna Ill (Vilanova i la Geltrú, Barcelona, 1990); Esther Navarro (Valencia, 1988); Sofia Ricciardi (Pescara, Italia, 1985); Saskia Rodríguez (Las Palmas de Gran Canaria, 1993) y Paula Valedón Lemus (Badajoz, 1992).

Los ganadores reciben una beca de producción de la Fundación Banc Sabadell y todas las obras expuestas están a la venta, además de haber un programa por el que cinco empresas se comprometen a adquirir un mínimo de una obra cada una (Agefred, Fundación Banc Sabadell, DKV Seguros Médicos, Confide y Hotel Masferrer). Nada mejor que ir a la sala Parés e iniciarse en el coleccionismo.

El jurado estaba formado por: Ignasi Aballí, Sergi Aguilar, Concha de Aizpuru, Carlota Álvarez Basso, Manuel Aramendía, Elena Blanch González, Joaquim Chancho, Hiuwai Chu, José Luis Cueto Lominchar, Arantxa Lauzirika, Joan Anton Maragall, Miquel Molins, Frederic Montornés y Josep Santacreu Bonjoch.

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