El atropello de Rubí abre otro cisma entre Mossos e Interior

Los agentes protestan contra la conselleria porque la detención por el arrollo de un policía quedó sin efecto antes de declarar ante el juez

El director general de los Mossos, Albert Batlle, dijo que dio explicaciones a los sindicatos policiales
El director general de los Mossos, Albert Batlle, dijo que dio explicaciones a los sindicatos policiales

Aunque en esta legislatura parecía que todo había vuelto a su cauce, en lo referente a las relaciones entre los Mossos d’Esquadra y el departamento de Interior, concretamente con el conseller, Jordi Jané, y el director general, Albert Batlle, se abrió el enésimo cisma entre ambas partes.

Aunque en esta legislatura parecía que todo había vuelto a su cauce, en lo referente a las relaciones entre los Mossos d’Esquadra y el departamento de Interior, concretamente con el conseller, Jordi Jané, y el director general, Albert Batlle, se abrió el enésimo cisma entre ambas partes.

En esta ocasión el motivo no fue la falta de material, ni las denunciadas falta de protección o defensa por parte de la conselleria, sino un incidente puntual. Ocurrió el jueves por la noche en Rubí. Una patrulla de los Mossos detectó un gran parecido físico entre un conductor y un presunto atracador de farmacias, y lo abordaron.

El conductor se dio a la fuga y embistió a uno de los policiales, que quedó en el capó durante centenares de metros. Finalmente, el mosso salió disparado y se golpeó la cabeza contra el suelo. Se encuentra ingresado en el hospital en coma inducido.

El hombre que conducía el coche no es el atracador de farmacias, y poco después se entregó a una patrulla. Se le atribuyó un delito por homicidio en grado de tentativa, lesiones y desobediencia. Tenía que permanecer arrestado hasta declarar ante el juez, pero su detención quedó sin efecto.

Organizaron una manifestación frente a la comisaría de los Mossos en Rubí, para protestar contra esta situación, con unos 300 agentes, familiares y representantes de los sindicatos del cuerpo. Estaban enfadados con la gestión del caso por parte de la jefatura, y pidieron a gritos la dimisión del comisario jefe, Josep Lluís Trapero.

Tras la protesta, Batlle pidió ayer «serenidad y tranquilidad» a los agentes que se manifestaron. Explicó que contactó con algunos de los sindicatos de los Mossos para darles «todas las explicaciones» sobre las razones que motivaron a los mandos policiales para que la detención del conductor quedara sin efecto a la espera que el juez le citara. El cuerpo explicó, por su parte, que la decisión de dejar sin efecto la detención respondió a «criterios policiales».