El dilema de la CUP, soberanismo versus izquierda, se cuela en campaña

La pugna por el voto soberanista enfrenta a ERC y CDC, que convierten a Iglesias en el enemigo a batir

El candidato de ERC en las elecciones generales, Gabriel Rufián.
El candidato de ERC en las elecciones generales, Gabriel Rufián.

La CUP, tras empujar a Carles Puigdemont a una cuestión de confianza, afrontará un cambio organizativo para ver cómo solventa el debate entre quienes defienden el proceso soberanista sobre todas las cosas y quienes apuestan por forjar un gobierno sin CDC.

El 11 de septiembre de 1789, la Asamblea Nacional surgida de la Revolución Francesa votaba un artículo de la nueva constitución para definir qué influencia tendría el monarca sobre el parlamento. A la derecha del presidente de la asamblea se sentaban los diputados que defendían que el monarca mantuviera el poder absoluto. A la izquierda, quienes abogaban por limitar su influencia. Desde entonces, los conceptos izquierda y derecha política imperan en gran parte de los sistemas políticos. En Gran Bretaña, hay conservadores y laboristas, y en España, al PSOE y el PP se han sumado Podemos y Ciudadanos. En Cataluña, sin embargo, el debate soberanista ha roto esta tendencia.

La CUP, tras empujar a Carles Puigdemont a una cuestión de confianza, afrontará un cambio organizativo para ver cómo solventa el debate interno entre quienes defienden el proceso soberanista sobre todas las cosas y quienes apuestan por forjar un gobierno sin el lastre de CDC, aprovechando el tirón del tándem Iglesias-Colau en Cataluña.

Precisamente, la victoria de En Comú Podem (ECP) el 20-D y su reválida el 26-J, según auguran las encuestas, la ha situado en el punto de mira de CDC y ERC. Después de que Pablo Iglesias dijera en el debate a cuatro que el referéndum ya no es una línea roja para negociar un Gobierno, ECP se ha convertido en su enemigo. Las críticas al Gobierno del PP están muy manidas. Además, los populares en Cataluña no son una amenaza, mientras que ECP y su defensa del derecho a decidir, que apoyan el 80% catalanes, sí. Una quinta parte de los votantes de JxSí y la CUP votaron a Iglesias el 20-D.

Oriol Junqueras volvió a acusar ayer a Iglesias de traicionar a los catalanes. El candidato de ERC, Gabriel Rufián, redobló los ataques y avisó de que «Podemos antes o después traicionará a Cataluña, como hizo el PSOE». Xavier Domènech, de ECP, lamentó que ERC, siendo de izquierdas, se obesione con su coalición. Acusó a ERC y CDC de perder el norte y olvidar que el PP es el enemigo e insistió en que «no renunciaremos al referéndum a cambio de cuatro ministerios». Pero la socialista Meritxell Batet no deja de tentarlos. Les invitó a olvidarse del «referéndum» para desbloquear un pacto que permitía el «cambio». Tuvo que intervenir Artur Mas para recuperar la pugna izquierda-derecha, acusó a Junqueras de situar a ERC como el único partido que defiende la dignidad del país.